Ante el paro de la CGT de hoy, el Gobierno le quita relevancia política y busca mantener, al mismo tiempo, un canal abierto con el sindicalismo dialoguista. El Ejecutivo planea acercar posiciones con los líderes gremialistas en las próximas semanas y no descarta impulsar una reunión en el corto plazo. “Los canales de diálogo nunca se cortaron”, expresan en Nación.
En la Casa Rosada aseguran que no aceptarán igualmente ninguno de los pedidos detrás de la medida de fuerza y de la protesta frente al Congreso de este miércoles. Abarca los techos en las paritarias, los despidos en el Estado, la situación previsional y el fin de la triangulación con las obras sociales. “El paro no nos importa y tampoco nos va a hacer cambiar la dirección política”, agregan en el oficialismo.
Uno por uno los servicios afectados: