El dólar oficial prolongó las bajas este jueves 19 de febrero, en una semana corta pero atravesada por el debate por la reforma laboral en el Congreso y el paro general de la CGT, factores que el mercado sigue de cerca. En paralelo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) extendió su racha compradora y reforzó la acumulación de reservas.
El tipo de cambio mayorista cerró en $1.389, con un retroceso de $7 respecto del miércoles. Así, la brecha contra el techo de la banda cambiaria ($1.594,36) escaló al 14,8%, el nivel más alto desde el 23 de julio, marcando el mayor diferencial en siete meses.
En el segmento minorista, el dólar en el Banco Nación finalizó en $1.410, mientras que el promedio informado por el BCRA entre las entidades financieras se ubicó en $1.419,32.
En el mercado informal, el dólar blue cotizó a $1.440 en las cuevas de la city porteña, con un aumento de $5 en la jornada. En tanto, en San Juan se mantuvo en $1.470 para la venta.
El dólar cripto operó en $1.453,81, consolidándose como la referencia que funciona las 24 horas.
Entre los financieros, el dólar MEP se negoció a $1.408,90 (-0,5%), mientras que el Contado con Liquidación (CCL) avanzó a $1.449,90 (+0,2%). En el mercado de futuros, las operaciones fueron mixtas: el contrato para marzo se pactó en $1.442 y para agosto alcanzó los $1.616, con subas concentradas en los tramos más largos.
El economista Gustavo Ber explicó que en una plaza con sobreoferta de divisas, el mayorista afloja hacia los $1.390 por las liquidaciones de emisiones corporativas y provinciales en el exterior, a lo que se suma un mayor apetito por carry trade, dinámica presente entre los mercados emergentes.
En cuanto a la intervención oficial, el BCRA compró u$s80 millones en la última rueda y acumula u$s1.012 millones en febrero, tras los feriados de lunes y martes. La estrategia apunta a sostener el delicado equilibrio entre dólar, tasas de interés y nivel de actividad.
El foco político no pasa inadvertido. Los operadores siguen de cerca el paro general y el tratamiento de la reforma laboral en Diputados, ya que lo consideran una señal clave para avanzar con una agenda de reformas que incentive la inversión privada y mejore las expectativas económicas.