En medio de las tensiones con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas, el Gobierno nacional confirmó que destinará más de $300.000 millones para la construcción y puesta en marcha de la Base Naval Integrada en Ushuaia, Tierra del Fuego. La infraestructura estratégica, clave para el posicionamiento geopolítico del país en el extremo austral y el acceso a la Antártida, comenzará a concretarse tras décadas de postergaciones.
El detalle de la millonaria inversión se plasmará en el Presupuesto 2027 que el Poder Ejecutivo enviará próximamente al Congreso Nacional para su aprobación, buscando blindar los gastos públicos de cara al próximo año.
Fondos propios y un proyecto con horizonte en 2029
Durante una recorrida por la capital fueguina, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno, supervisaron el terreno donde se erigirá la obra junto a especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas para evaluar los desafíos logísticos del proyecto.
Ambos funcionarios remarcaron que el desarrollo de la megaobra se financiará íntegramente con recursos nacionales, descartando cualquier tipo de endeudamiento externo. "El gobierno a través del Presidente ha determinado que, manteniendo el equilibrio fiscal, los recursos están", enfatizó Presti en declaraciones a TN, señalando que Javier Milei ordenó "mostrar hechos, no palabras" y saldar una deuda histórica de "hace 40 años donde todos miran para otro lado".
Por su parte, Quirno especificó que la infraestructura está concebida estrictamente como "una base argentina con sus propios recursos", cuya finalización total se proyecta para dentro de tres años, en 2029. Si bien aclaró que en el futuro otras naciones podrán utilizar las instalaciones con fines logísticos para su tránsito hacia el continente blanco, la prioridad absoluta se mantiene bajo la órbita soberana nacional.