El fenómeno de El Niño continúa impactando el territorio argentino y esta semana traerá nuevos episodios de lluvias, tormentas, nevadas y crecidas de ríos. Los efectos no serán uniformes: el Litoral enfrenta evacuaciones y niveles récord en el río Paraná, mientras el oeste se prepara para acumulados de nieve en la cordillera y precipitaciones intensas en Cuyo y el norte de la Patagonia.
Las proyecciones oficiales y de especialistas coinciden en que el pico máximo del fenómeno se espera entre el cierre de 2026 y los primeros meses de 2027. Algunos meteorólogos advierten que sus efectos podrían extenderse hasta el otoño de 2027.
El Litoral, la zona más comprometida
La situación más compleja se registra en las provincias del Litoral. El río Paraná alcanzó los 6,91 metros en la ciudad de Corrientes, a solo nueve centímetros del umbral de evacuación (7 metros). Defensa Civil contabilizó 646 personas entre evacuados y autoevacuados en esa provincia. La localidad de Itatí es una de las más afectadas: 110 personas de 43 familias fueron alojadas en centros de evacuación.
“El Niño recién empieza, se intensificará entre octubre y febrero”, advirtió María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología. En Goya, el puerto pasó a etapa de alerta al marcar 5,28 metros. En Chaco se dispuso alerta roja para sectores fuera del sistema de defensas, ante la posibilidad de que el nivel alcance los 7,50 metros.
Las grandes lluvias en los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, sumadas a las de la Mesopotamia argentina, alimentan el aumento de los ríos de la Cuenca del Plata. Incluso si cesan las precipitaciones en territorio nacional, el agua que baja desde Brasil mantendrá altos los caudales.
“Las crecidas son extraordinarias, pero forman parte de un ciclo natural”
Matías Fischer, del departamento técnico de Yacyretá, explicó a Cadena 3 el impacto del fenómeno El Niño en el norte del Litoral argentino. Según Fischer, las crecidas que se producen forman parte de un ciclo natural que ocurre cada tres a siete años.
“Las crecidas, digamos, son extraordinarias por el efecto de El Niño. Tomamos esto como una situación natural del río y siempre tenemos que lidiar con el fenómeno”, afirmó el ingeniero. Hizo hincapié en que están tomando todas las medidas operativas necesarias para manejar los vertederos y mantener los niveles del embalse.
Fischer advirtió sobre el impacto que provoca el aumento del caudal en los valles de inundación, lo que afecta a las poblaciones locales. “Las lluvias también provocan problemas en la cuenca. La gente con ganado y plantaciones enfrenta inundaciones porque no hay tiempo para que la cuenca drene”, explicó.
A pesar de los desafíos, el ingeniero aseguró que los técnicos no ven por el momento condiciones fuera de lo esperable. “Esto se repite cíclicamente cada cierta cantidad de años. Hay que estar atentos”, indicó. Aseguró que proporcionan información continua a las autoridades y gestionan evacuaciones cuando es necesario.
Además, mencionó que mantienen comunicación con otros sistemas, como los de Itaipú, para prever y coordinar las descargas que afectan a la región. “Esto nos permite tener un seguimiento anticipado y avisar a las poblaciones ribereñas sobre el estado del río”, afirmó.
Fischer concluyó que, aunque no pueden prever todas las variaciones, se espera un aumento en las precipitaciones y aseguró: “Con una semana de antelación, podemos tener una noción de cómo vienen las precipitaciones para alertar a las poblaciones”.
Nevadas en la cordillera y lluvias en el oeste
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas para el inicio de la semana. Según el meteorólogo Mauricio Saldivar, se esperan nevadas persistentes de 15 a 30 centímetros en la cordillera de Mendoza y San Juan. Las lluvias alcanzarían el sur mendocino y el oeste de La Pampa, con acumulados de 20 a 40 milímetros, y el norte de Neuquén, con 10 a 20 milímetros.
El martes, una baja presión aislada sobre el Pacífico impulsará tormentas en el centro del país, con posibilidad de granizo y actividad eléctrica.
Temperaturas por debajo de lo normal y heladas tardías
En el Área Metropolitana de Buenos Aires y el centro-este, las máximas se mantendrán entre 3 y 5 grados por debajo del promedio para octubre. El ingreso de aire frío del fin de semana provocó heladas agronómicas tardías en el centro del país, con riesgo para cultivos que ya habían brotado o florecido.
Perspectivas a mediano plazo
El meteorólogo Marcelo Madelón señaló que El Niño impactará a lo largo del resto de 2026 y comienzos de 2027, y que posiblemente perdure hasta el otoño del próximo año. La meteoróloga Cindy Fernández coincidió en esa proyección y explicó que la señal del fenómeno es más visible en el norte y centro-este del país, especialmente en el Litoral y la Mesopotamia.
En verano, los eventos de lluvia tienden a aumentar en esas zonas y pueden extenderse hacia la región pampeana, mientras que Cuyo y algunos sectores de la Patagonia podrían atravesar un escenario de menores precipitaciones.