31 de julio de 2026 - 17:46

El Niño se intensifica y la OMM advierte por un escenario climático extremo: qué impacto tendrá en Argentina

La Organización Meteorológica Mundial confirmó que El Niño se fortalece rápidamente y anticipó efectos globales hasta marzo de 2027.

Lo que hace algunos meses era una proyección comienza a convertirse en una certeza. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que el fenómeno climático de El Niño se está intensificando rápidamente en el océano Pacífico y prevé que continuará fortaleciéndose entre agosto y octubre, con impactos que se extenderán desde el final del invierno hasta marzo de 2027.

El organismo de las Naciones Unidas advirtió que este nuevo episodio se desarrolla en un contexto inédito de temperaturas oceánicas récord y calentamiento global, una combinación que podría potenciar fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, sostuvo que el actual episodio presenta características excepcionales debido a la influencia del cambio climático.

"El Niño es uno de los fenómenos climáticos más monitoreados del mundo. Pero los pronósticos, por sí solos, no previenen los peligros; las personas sí. El desarrollo de este El Niño, en un contexto de calor oceánico sin precedentes y temperaturas en aumento, brinda a gobiernos y comunidades una ventana de oportunidad para anticipar riesgos y actuar antes de que se manifiesten los impactos", afirmó.

Qué efectos tendrá El Niño en Argentina

Los especialistas remarcan que los efectos de El Niño no son iguales en todas las regiones y dependen de su intensidad, duración y de otros factores climáticos.

En el caso de Argentina, el fenómeno suele provocar mayor probabilidad de lluvias por encima de lo normal en el Litoral, la Cuenca del Plata y gran parte de la región central. Además, incremento del riesgo de tormentas severas, crecidas de ríos e inundaciones. Y en la región de Cuyo, la posibilidad de una recuperación parcial de la disponibilidad de agua tras más de 15 años de sequía, aunque esto dependerá de la intensidad que alcance el fenómeno durante el invierno.

A nivel mundial, la Actualización Climática Estacional Global prevé temperaturas superiores a los valores normales en gran parte de los continentes. Las anomalías más marcadas se esperan en África, el sur de Europa, Asia, América Central, el Caribe, gran parte de Sudamérica y Nueva Zelanda.

Además, se pronostican precipitaciones superiores a lo habitual en sectores del sudeste de Sudamérica, mientras que otras regiones, como Australia, parte del Caribe y el subcontinente indio, podrían atravesar condiciones más secas.

Por qué El Niño preocupa más este año

Los expertos aclaran que El Niño y el cambio climático son fenómenos diferentes, aunque actualmente actúan de manera simultánea.

El Niño se origina por una alteración en los vientos alisios del océano Pacífico ecuatorial. Cuando estos vientos se debilitan, el agua cálida acumulada en el océano asciende hacia la superficie, modifica la circulación atmosférica y altera los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del mundo.

El director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Pedro Di Nezio, explicó que este proceso genera un efecto de retroalimentación: el océano más cálido debilita aún más los vientos, lo que permite que continúe acumulándose calor y aumente la influencia del fenómeno sobre la atmósfera.

Sin embargo, el contexto actual agrega un factor adicional. El incremento sostenido de los gases de efecto invernadero está elevando la temperatura global, por lo que la atmósfera contiene cada vez más energía y humedad disponible para generar tormentas más intensas, lluvias extremas y eventos meteorológicos de mayor magnitud.

La ONU alerta sobre un escenario de mayor riesgo

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el fortalecimiento de El Niño coincide con un planeta que atraviesa temperaturas récord, incendios forestales de gran magnitud y océanos cada vez más cálidos.

En ese contexto, insistió en que reducir el uso de combustibles fósiles resulta fundamental para limitar el agravamiento de la crisis climática.

Mientras tanto, el Gobierno argentino ya puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, una estrategia encabezada por la Agencia Federal de Emergencias destinada a coordinar acciones preventivas frente al aumento del riesgo de tormentas e inundaciones, especialmente en la cuenca del Río de la Plata, donde los pronósticos indican el mayor nivel de amenaza.

Desde la OMM remarcaron que contar con información climática confiable y actuar de manera anticipada será clave para reducir el impacto de uno de los fenómenos meteorológicos más importantes del planeta.

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