Una disputa violenta por el control de un punto de venta de droga en Villa Gascón terminó con el asesinato de Yoel Castro, de 24 años, quien recibió un disparo mortal cuando llegaba a una propiedad en la que residía junto a su novia. La investigación ya permitió identificar a uno de los sospechosos, mientras que el segundo está siendo buscado por la Policía y la Justicia.

El caso se desarrolla en medio de una escalada de violencia relacionada con el narcomenudeo y otros delitos vinculados en la zona. Ambos grupos, el de la víctima y el de los agresores, mantenían una disputa abierta por la posesión de la vivienda ubicada en Coronel Suárez casi Gascón, señalada como un punto de ventas y objeto de recurrentes enfrentamientos. Según fuentes consultadas, existían vínculos previos y hasta algún parentesco lejano entre allegados de ambos bandos.

El informe preliminar de la autopsia, recién entregado a la fiscal Florencia Salas, precisó que Castro recibió un tiro por la espalda, a la altura de la región dorsal baja, con orificio de salida por el esternón. El disparo causó un shock por taponamiento cardíaco, provocando la muerte en el lugar.

La secuencia del crimen inició alrededor de las 9:30 del jueves, cuando Castro y su pareja arribaron en moto a la residencia en disputa. Según testimonios recogidos, tras el hecho, el rodado desapareció y se presume que miembros del grupo agresor lo trasladaron y ocultaron en las cercanías.

Según informó el portal 0223, minutos después de recibir el disparo, Castro intentó huir en busca de refugio, pero cayó sin vida. El lugar donde quedó tendido fue incendiado de forma intencional poco después. Testimonios aportados por vecinos presentan versiones contrapuestas respecto al domicilio habitual de la víctima: algunos afirman que residía en el fondo de la vivienda conflictiva, mientras que otros aseguran que vivía con su abuela en una casa sobre la calle Gascón.

Los antecedentes penales de la víctima incluyen causas por robo, hurto y encubrimiento en distintas modalidades, además de procesos judiciales previos por robo agravado en grado de tentativa y hurto en grado de tentativa.

Vecinos del área manifestaron reservas a colaborar activamente con los investigadores debido al temor generado por los episodios de violencia recientes. No obstante, los datos iniciales reunidos permitieron a la Policía establecer la identidad de uno de los agresores y presumir la del segundo implicado, sobre quien pesa ahora una intensa búsqueda.

La fiscal Salas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°1, ordenó una serie de medidas complementarias y ya requirió a la Justicia de Garantías la autorización para realizar allanamientos en distintos domicilios vinculados a los sospechosos.