La gestión de la Casa Argentina en París quedó nuevamente bajo cuestionamiento luego de que autoridades de la capital francesa solicitaran al Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia que investigue una serie de denuncias vinculadas con el funcionamiento de la residencia universitaria, actualmente dirigida por el abogado franco-argentino Santiago Muzio.
El pedido fue realizado mediante una carta fechada el 30 de julio, en la que funcionarias parisinas reclamaron una investigación sobre la gestión y el funcionamiento de la institución. Entre los puntos señalados aparecen la no renovación o salida de varios residentes sin una solución definitiva de alojamiento, el retiro de una placa conmemorativa dedicada a los desaparecidos de la última dictadura argentina y denuncias sobre la realización de determinadas reuniones políticas dentro del edificio.
Las autoridades francesas aclararon que se trata de hechos que deben ser verificados. En la presentación sostuvieron que, “de confirmarse”, resultarían suficientemente graves como para motivar una reacción institucional de la ciudad de París. Hasta el momento, no se informó públicamente que exista una resolución administrativa o judicial que haya confirmado las irregularidades denunciadas.
Qué cuestionan de la gestión de la Casa Argentina
Uno de los principales reclamos está relacionado con la situación de residentes que durante este año no obtuvieron la renovación de sus alojamientos.
Las denuncias habían comenzado a tomar mayor dimensión a finales de mayo, cuando residentes y exresidentes cuestionaron los criterios utilizados para definir quiénes podían continuar en la institución. Posteriormente, una carta firmada por más de mil académicos, escritores y artistas reclamó una auditoría sobre aspectos administrativos, contables y edilicios de la Casa Argentina y pidió explicaciones por la reducción de las plazas disponibles.
En junio, el tema también llegó al Congreso argentino. Un proyecto de resolución presentado en la Cámara de Diputados pidió al Poder Ejecutivo información sobre la situación institucional, administrativa y financiera de la residencia.
Entre otras cuestiones, solicitó conocer los fundamentos de la decisión de no renovar el alojamiento de 13 estudiantes, investigadores y artistas argentinos, el orden de mérito utilizado para evaluar las continuidades y las razones de la reducción de plazas. También requirió información sobre obras realizadas y posibles denuncias por discriminación ideológica o arbitrariedades.
Es importante precisar que esas afirmaciones forman parte de denuncias y pedidos de información que todavía deben ser comprobados y no constituyen, por sí mismas, una determinación de irregularidades o responsabilidades.
La polémica por la placa de los desaparecidos
Otro de los episodios incluidos en los cuestionamientos fue el retiro de una placa colocada en 2022 en homenaje a los 30.000 desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado.
El hecho había provocado reclamos de residentes, escritores, académicos y organizaciones vinculadas con la institución durante los primeros meses de este año.
En aquel momento, el Ministerio de Capital Humano explicó que el retiro se había producido dentro de un proceso de obras y puesta en valor del edificio. Según la respuesta oficial brindada entonces, se removieron revestimientos y otros elementos incorporados durante años anteriores para reparar superficies, renovar pintura y adecuar instalaciones.
La explicación oficial estuvo vinculada específicamente con las obras y el retiro de elementos del inmueble y no supone una respuesta a todos los cuestionamientos que posteriormente se incorporaron sobre la gestión.
También cuestionan la realización de reuniones políticas
La carta enviada a las autoridades francesas incorpora otro punto particularmente sensible: representantes de la alcaldía señalaron haber recibido información sobre la realización en el establecimiento de reuniones vinculadas con sectores políticos de extrema derecha.
En el documento mencionaron encuentros que, según las denuncias que recibieron, habrían difundido posiciones “negacionistas” o discriminatorias. Nuevamente, se trata de acusaciones cuya veracidad es precisamente uno de los aspectos que las autoridades parisinas piden esclarecer mediante una investigación.
Los cuestionamientos sobre las actividades desarrolladas dentro de la institución no son nuevos. En marzo ya había circulado una carta abierta de integrantes de la comunidad académica y cultural que planteaba acusaciones similares y reclamaba una mayor transparencia en el programa de actividades.
Qué es la Casa Argentina en París y de quién depende
La Maison de l'Argentine forma parte de la Ciudad Internacional Universitaria de París (CIUP) y fue inaugurada en 1928. Su finalidad es alojar principalmente a estudiantes, investigadores, profesionales y artistas argentinos que desarrollan estudios o actividades académicas en Francia, además de funcionar como espacio de intercambio cultural entre ambos países.
La propia CIUP informa que el establecimiento cuenta con 75 alojamientos y actualmente reconoce a Santiago Muzio como director. El complejo está ubicado en el boulevard Jourdan, dentro del campus universitario internacional parisino.
Del lado argentino, la institución se encuentra bajo la órbita educativa nacional, actualmente dependiente de la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano.
Qué puede pasar ahora
El pedido de las autoridades de París está dirigido al Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia, al que solicitaron intervenir para determinar con precisión qué ocurrió dentro de la residencia.
También se realizaron gestiones ante autoridades de la Ciudad Internacional Universitaria de París y del sistema francés de educación superior. Según la información publicada, las funcionarias señalaron que al momento de cursar el reclamo no habían sido notificadas del inicio de una investigación formal que permitiera esclarecer los hechos denunciados.
Así, el conflicto que comenzó con cuestionamientos internos de residentes trascendió progresivamente las puertas de la institución: generó peticiones de académicos y artistas, llegó a la Cámara de Diputados argentina y ahora derivó en un pedido formal de autoridades parisinas al gobierno francés.
El próximo paso será determinar si Francia abre una investigación específica y, en ese caso, qué conclusiones surgen sobre las expulsiones denunciadas, las obras, las actividades realizadas dentro del establecimiento y el resto de los cuestionamientos planteados contra la actual administración.