Un hombre de 50 años sufrió un insólito accidente en el barrio de Colegiales: mientras desayunaba en la vereda de un bar se le cayó el blindex de un balcón en la cabeza y parte del cuerpo. De milagro, no lo mató. El grueso vidrio cayó desde un cuarto piso.

La secuencia quedó registrada por una de las cámaras de seguridad que están en el local comercial, ubicado sobre la calle Ciudad de la Paz al 300, en el barrio de Colegiales.

Testigos del lugar confirmaron que el panel de vidrio se desprendió de uno de los balcones del cuarto piso y cayó al vacío hacia el lado de la calle.

En la vereda, Pablo estaba desayunando en el local Candela Mate y Café, donde el pedazo de balcón vidriado se le cayó encima. De hecho, lo agarró de pleno porque el hombre nunca se percató de lo que venía desde arriba y no pudo intentar evitarlo.

“El hombre sufrió traumatismo cortante en el antebrazo izquierdo y en la cabeza”, confirmaron desde el SAME y afirmaron que se encuentra “fuera de peligro”.

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“A Pablo tuvieron que darle 20 puntos en la cabeza y tiene tres tendones cortados en el brazo izquierdo. Ahora tendrá que hacer una dura rehabilitación”, confirmó un vecino y amigo de la víctima en charla con C5N.

Personal de la Comisaría Vecinal 14 B se desplazó hasta la cafetería donde se produjo el incidente y le confirmaron a Clarín que efectivamente, “un blindex de aproximadamente 1 metro cuadrado se desprendió de uno de los balcones del cuarto piso”.

También se informó que el cuerpo de Bomberos se hizo presente y retiró un segundo panel de mismas dimensiones ya que se encontraba astillado junto al espacio vacío del blindex que se cayó al vacío.

“Estábamos dentro del local y escuchamos un estruendo importante. Pensamos que había sido un accidente de autos. Todos los empleados salimos para ver qué había pasado y vimos la escena: la mesa tirada en el piso y el cliente sentado semi inconsciente”, contó Lautaro, el cocinero del bar.

En diálogo con el móvil de A24, el cocinero aseguró que los empleados trataron de evitar salir a esa zona, “por miedo a que cayeran más vidrios”. “Buscamos una silla de dentro del local y le dijimos que venga al lugar donde había más resguardo. Con algunos delantales que teníamos a mano, le hicimos dos torniquetes en el brazo izquierdo porque estaba perdiendo mucha sangre”, detalló.

“Traté de limpiarle las heridas. Tenía cortes en la cabeza, en la nuca, en la espalda y en el brazo izquierdo porque la ambulancia fue la última en llegar. A los pocos minutos, los que primero llegaron fueron los Bomberos y son los que le realizaron los primeros auxilios. El cliente estaba consciente, pero aturdido. No hablaba demasiado. Sí, que le dolía la cabeza y parte del cuerpo”, contó Lautaro.

Según confirmó el encargado del edificio, el departamento al que se le cayó parte del balcón está deshabitado y el propietario reside en Corrientes. Por lo pronto, ese lugar ya no tiene los blindex correspondientes y quedó encintado por la Policía de la Ciudad.

Tras lo ocurrido, los dueños de la cafetería optaron por poner las mesas en la puerta, pero debajo de un techo y el foco se puso en el edificio y en los endebles balcones y ya comenzaron una investigación para saber si estaban bien colocados o no. Intervino en el caso la Unidad de Flagrancia Norte, a cargo de Amanda Berstein.

D.D.