Por Miriam Fonseca - Presidente de Escritores del Sol
Por Miriam Fonseca - Presidente de Escritores del Sol
Cada año, la literatura abre una puerta enorme para que las voces de los pueblos viajen más allá de su geografía. Ese momento ocurre en uno de los encuentros culturales más importantes del mundo hispanohablante, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, cuya 50° edición se realizará del 23 de abril al 11 de mayo de 2026 en el Predio Ferial La Rural. Para los escritores del interior del país, participar en este escenario no es solamente una actividad cultural. Es, sobre todo, una oportunidad de visibilizar el trabajo silencioso que durante años se realiza lejos de los grandes centros editoriales. Allí, donde muchas veces la literatura se escribe entre tareas cotidianas, aulas, oficios o comunidades pequeñas, también nacen obras capaces de dialogar con lectores de cualquier latitud. En este contexto, la Asociación Literaria Escritores del Sol tendrá presencia el 30 de abril, en el stand de la provincia de San Juan. El encargado de representar al grupo será el escritor vallisto Ernesto Nicolás Contreras, quien presentará la antología "Soliloquios", una de las obras colectivas más recientes de la institución.
Contreras no es un nombre aislado dentro del panorama cultural sanjuanino. Profesor para la Enseñanza Primaria, docente de Danzas Nativas y Ciencias del Folklore, ha desarrollado una extensa trayectoria educativa y cultural. Actualmente se desempeña como regente de estudios de la Escuela Agrotécnica Ejército Argentino y, en su camino público, también ejerció como concejal del Honorable Concejo Deliberante de Valle Fértil durante el período 2007–2011.
Su obra más conocida, "Cardón en Flor" (tomos I y II), constituye un aporte significativo a la historia regional y ha sido declarada de interés cultural departamental. Que estos libros tengan ahora la posibilidad de presentarse en la Feria del Libro no es un dato menor, significa que la memoria de un territorio también puede encontrar lectores más allá de su paisaje original. Porque de eso se trata, en esencia, la literatura, de tender puentes. Cada poema, cada cuento, cada ensayo escrito en una provincia, en un pequeño departamento o en una comunidad rural, tiene el potencial de viajar, dialogar y emocionar a personas que quizás nunca han pisado ese mismo suelo. Cuando un escritor del interior llega a un espacio como la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, no lleva solamente sus páginas impresas. Lleva la voz de su tierra, las historias de su gente, los silencios del paisaje y la memoria colectiva de su región. Por eso es importante valorar las políticas culturales que permiten estas presencias. La convocatoria impulsada por el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de San Juan, junto con la Secretaría de Cultura de la Provincia de San Juan y la Dirección de Bibliotecas Populares, abre una puerta concreta para que escritores independientes y organizaciones literarias puedan exhibir y vender sus obras en un ámbito internacional. En tiempos donde la velocidad de la información parece desplazar a la lectura profunda, la literatura continúa demostrando su vigencia. No necesita ruido para existir, solo basta una página, una idea y un lector dispuesto.
Y cuando esas páginas nacidas en los márgenes logran llegar al corazón de una feria internacional, se vuelve a producir el milagro cultural de que las letras vuelven a recordarnos que ninguna voz es demasiado pequeña cuando tiene algo verdadero para decir.
Porque la literatura, cuando es auténtica, siempre encuentra la manera de cruzar fronteras. Y en ese viaje silencioso de las palabras, también viaja la identidad de un pueblo.