Gracias al RIGI San Juan acelera su apuesta estratégica en materia minera

La confirmación del ingreso de la mina Veladero al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) marca un nuevo hito para San Juan. El anuncio, realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, no solo valida una ampliación clave para uno de los yacimientos más importantes del país, sino que consolida a la provincia como la principal protagonista del esquema nacional de promoción minera.

Con esta aprobación, San Juan acumula compromisos por 3.727 millones de dólares distribuidos en tres proyectos: Veladero, Los Azules y Gualcamayo. A ello se suma el visto bueno otorgado al proyecto Diablillos, en Salta, lo que confirma que el RIGI comienza a mostrar resultados concretos en distintas regiones del país, aunque es San Juan quien claramente ha tomado la delantera.

En el caso de Veladero, el objetivo es incrementar su capacidad productiva mediante mejoras en el valle de lixiviación y el desarrollo de una nueva fase de explotación. La ampliación permitiría sumar 1,6 millones de onzas adicionales y generar un ingreso estimado de 3.800 millones de dólares en divisas. También implicaría un aumento en el pago de regalías por 200 millones de dólares, además de la creación de unos 500 puestos de trabajo durante la etapa de obras, con más del 90% de mano de obra sanjuanina.

Las cifras son contundentes y explican el entusiasmo oficial. Sin embargo, el verdadero desafío radica en traducir estos números en desarrollo sostenible y en encadenamientos productivos duraderos. La minería, por su naturaleza extractiva, requiere planificación estratégica para que su impacto no sea efímero. Infraestructura, capacitación técnica, fortalecimiento de proveedores locales y control ambiental riguroso deben acompañar cada desembolso.

La cartera de proyectos en análisis -como El Pachón y Vicuña- revela la magnitud de lo que está en juego. De aprobarse, podrían transformar definitivamente la matriz productiva provincial. A ellos podrían sumarse en el futuro Altar y Lunahuasi, ampliando aún más el horizonte.

San Juan entendió que el RIGI es una ventana de oportunidad en un contexto nacional de restricción de divisas. La provincia fue la primera en presentar proyectos y hoy lidera tanto en cantidad como en montos comprometidos. No obstante, el éxito no debe medirse solo en dólares invertidos, sino en calidad institucional, transparencia y sostenibilidad ambiental.

El RIGI ha abierto una puerta decisiva para la minería sanjuanina. Ahora corresponde a la dirigencia, al sector empresario y a la sociedad en su conjunto garantizar que esa puerta conduzca a un desarrollo equilibrado, inclusivo y responsable.

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