San Juan participa de la PDAC 2026, el encuentro minero más importante a nivel mundial que se realiza en Toronto, donde más de 27.000 ejecutivos, inversores y funcionarios analizan el futuro de los metales críticos. La provincia llega al evento con proyectos avanzados y datos concretos para mostrar ante el mercado internacional.
Entre las iniciativas presentes se destaca Los Azules, uno de los principales proyectos cupríferos sanjuaninos. En la primera jornada de la feria, el presidente de la compañía, Michael Meding, habló sobre el estado actual del emprendimiento y las definiciones que esperan concretar en los próximos meses.
Según explicó, el proyecto atraviesa una etapa decisiva, con trabajos técnicos en marcha y negociaciones abiertas con potenciales socios. La meta es alcanzar la decisión final de inversión y avanzar hacia la etapa de construcción.
La etapa técnica y financiera que definirá la construcción de Los Azules
El proyecto Los Azules atraviesa actualmente una fase importante de desarrollo, centrada en la ingeniería de detalle y en la búsqueda de financiamiento necesario para avanzar hacia la construcción. Se trata de un período en el que se definen aspectos técnicos, económicos y estratégicos que permitirán tomar la decisión final de inversión. Según explicó Meding, el objetivo es completar durante este año el nivel de ingeniería requerido y, al mismo tiempo, definir con qué socios y bajo qué esquema se financiará el emprendimiento.
“Nosotros estamos en la etapa de ingeniería de detalle para llegar a la decisión final de construcción hacia fines de este año. Queremos empezar a construir a partir del 2026, inicio de 2027, que coincide con el verano, en el sur. Entonces, tenemos todo este año para terminar ese nivel de ingeniería y para afirmar con quién y cómo queremos financiar el proyecto”.
En ese marco, la empresa ya mantiene conversaciones con posibles inversores. En términos técnicos, el proyecto se encuentra en etapa de factibilidad dentro del conjunto de desarrollos avanzados de cobre en Argentina. Está ubicado en la cordillera sanjuanina, a unos 80 kilómetros al oeste-noroeste de Calingasta y a aproximadamente 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar. Según los datos oficiales, se proyecta una producción promedio de 148.200 toneladas de cátodos de cobre por año durante una vida útil estimada de 21 años, con una inversión de capital cercana a los USD 3.168 millones.
El yacimiento corresponde a un depósito tipo pórfido supergénico de cobre, con subproductos de oro y plata. El desarrollo está planificado mediante minería a cielo abierto y orientado a la obtención de cátodos de cobre refinado como producto final, lo que permitiría su utilización directa en procesos industriales.
“Ofertas hay, pero siempre hay que saber con quién y cómo, cuál es el mejor socio que cabe en los objetivos estratégicos de la empresa, porque nosotros queremos hacer un proyecto que no solo se destaca por el tipo de producción, nosotros queremos producir cátodos, es decir, directamente industrializable, sino también hacerlo con una huella ambiental mínima. Y nosotros queremos que nuestros socios futuros nos acompañen en esta en esta visión”.
Dentro de esa planificación, la empresa también considera central la participación local. Meding señaló que la incorporación de trabajadores y proveedores sanjuaninos forma parte del desarrollo del proyecto “La licencia social viene con la incorporación de todos los sanjuaninos en el proyecto”, detalló.
El rol de la ingeniería, la legislación y la previsibilidad para las inversiones
Al analizar el contexto general de la minería del cobre en Argentina, Meding consideró que los tiempos de avance de los proyectos están determinados principalmente por cuestiones técnicas. Según explicó: “creo que se trata más bien del tema técnico de la ingeniería que del marco regulatorio”.
De todos modos, el presidente de Los Azules destacó que la existencia de reglas claras resulta importante para generar confianza en los inversores. En ese sentido, se refirió a la legislación vinculada a glaciares y señaló que la empresa realizó sus estudios de factibilidad contemplando la normativa vigente, aunque consideró positivo que se avance hacia una mayor claridad normativa.
“Los Azules fue hecho en la factibilidad para cumplir con la legislación tal cual como estaba, pero vemos, con buenos ojos, el tema de la Ley de Glaciares. Porque creemos que esto puede dar más certidumbre, más claridad al sector minero, a los inversionistas, y al mismo momento seguir protegiendo los objetivos estratégicos de la ley, que es la protección del recurso hídrico”.
Según explicó, la normativa puede permitir un equilibrio entre el desarrollo productivo y la protección ambiental, especialmente en lo que respecta al cuidado del agua y los recursos naturales.
“Creo que eso es un muy buen acuerdo entre protección y entre la gobernación sobre el recurso natural que tienen las provincias y el bien común, que es el agua para la gente, la agroindustria y los demás”.
Además, el ejecutivo se mostró convencido de que el desarrollo del cobre en Argentina avanzará en los próximos años y que habrá proyectos en producción dentro de la próxima década. En ese sentido, señaló que el impacto económico más importante de la minería se produce cuando los emprendimientos comienzan a operar de manera sostenida, ya que generan actividad durante largos períodos.
“El tema del proyecto minero, si bien sólo la construcción ya aporta. Porque causa mucho movimiento económico, el valor grande es cuando entran en la operación. Entonces, lo que yo digo es que tenemos que hacer todo lo posible para facilitar las empresas para que avancen lo más rápido posible, porque las empresas en producción, como es, por ejemplo, la empresa Veladero. Contribuyen por décadas al crecimiento de la provincia”.
Permisos, financiamiento internacional y la necesidad de acuerdos
Finalmente, Meding planteó que el desarrollo de proyectos mineros de gran escala requiere no solo inversiones importantes sino también un funcionamiento coordinado entre empresas, organismos públicos e instituciones financieras. Según explicó, uno de los aspectos que puede facilitar el avance es la agilidad en los procesos administrativos y técnicos vinculados a permisos y evaluaciones.
“Yo creo que lo que está haciendo el gobierno provincial, con aumentar la agilidad de los procesos, aumentar la agilidad de los permisos, teniendo un equipo técnicamente calificado como lo tienen. Creo que eso ayuda”.
En ese sentido, señaló que el crecimiento de la actividad implica un aumento en la cantidad de información técnica y solicitudes que deberán evaluar los organismos públicos, por lo que consideró importante que exista capacidad para responder a esa demanda. Además, explicó que proyectos como Los Azules requieren esquemas de financiamiento complejos que generalmente incluyen la participación de socios estratégicos y organismos internacionales. Según indicó: “Nosotros estamos conversando con el Banco Mundial, con la corporación financiera internacional u otros”.
Finalmente, sostuvo que el desarrollo de un proyecto de gran escala depende de la coordinación entre distintos actores, incluyendo empresas, gobiernos, proveedores y trabajadores, para generar las condiciones necesarias que permitan concretar las inversiones.