En tiempos en que las urgencias suelen imponerse sobre las estrategias de largo plazo, resulta alentador observar iniciativas que apuntan a transformar la realidad desde sus cimientos. La reciente presentación de los resultados del Plan Comprendo y Aprendo, acompañada por la entrega del Sello Compromiso con la Alfabetización a las fundaciones y empresas que respaldan esta política pública, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre el verdadero valor de la educación y sobre la importancia de sostener esfuerzos colectivos orientados a mejorarla.
Desde el inicio de su gestión, el gobernador Marcelo Orrego ha sostenido que "la educación constituye la herramienta más poderosa para promover el desarrollo individual y colectivo". Los resultados presentados días atrás muestran que esa convicción comenzó a traducirse en acciones concretas y medibles. Alcanzar la cobertura universal de un programa de alfabetización inicial en 2026 no es un hecho menor, especialmente cuando se trata de una política que hoy llega a cerca de 800 instituciones educativas y beneficia a más de 66.000 estudiantes sanjuaninos.
Los números expuestos por el Ministerio de Educación permiten dimensionar el avance logrado. El programa alcanzó al 38 por ciento de las escuelas en 2024, al 76 por ciento en 2025 y este año llegó a la totalidad de los establecimientos previstos. Más importante aún es que esa expansión estuvo acompañada por mejoras verificables en los aprendizajes. Las escuelas primarias comparables registraron un incremento de 3,6 puntos en fluidez lectora en apenas un año, mientras que los niveles avanzados de alfabetización temprana también mostraron una evolución positiva. En el nivel inicial, los avances superaron los diez puntos porcentuales en la categoría más alta de desempeño.
Sin embargo, los resultados más valiosos no siempre aparecen reflejados en las estadísticas. Quienes participan activamente de esta iniciativa suelen destacar que la verdadera transformación ocurre en los espacios de capacitación docente. Los encuentros realizados en el Centro de Capacitación del Banco San Juan permiten a los educadores actualizar metodologías, intercambiar experiencias y fortalecer herramientas pedagógicas. Allí se construye gran parte del cambio que luego se refleja en las aulas.
También merece reconocimiento el papel desempeñado por las fundaciones y empresas que integran el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE). La participación de 95 organizaciones de distintos sectores de la economía demuestra que la educación no es una responsabilidad exclusiva del Estado, sino una causa que puede y debe convocar a toda la sociedad. La articulación público-privada se convierte así en una herramienta eficaz para ampliar capacidades y sostener políticas de largo alcance.
Lo más importante es que este proceso no parece agotarse en los logros alcanzados. El anuncio del futuro Compromiso con la Matemática, destinado al segundo ciclo de primaria y al primero de secundaria, junto con la creación de una red de escuelas secundarias innovadoras enfocadas en educación socioemocional, educación financiera e inteligencia artificial, revela una visión que busca anticiparse a los desafíos del futuro.
Toda política educativa requiere tiempo, continuidad y evaluación permanente. Los primeros resultados del Plan Comprendo y Aprendo sugieren que San Juan ha elegido un rumbo correcto. Mantener esa decisión, profundizar los esfuerzos y consolidar los avances será fundamental para que la alfabetización deje de ser una meta y se convierta definitivamente en una realidad para todos los estudiantes de la provincia.