Messi, el ejemplo de no rendirse nunca

El retiro de Lionel Messi de la Selección argentina me deja un vacío enorme. Es difícil explicar lo que significa despedir, aunque sea solamente de la camiseta albiceleste, a alguien cuya carrera tuve el privilegio de vivir prácticamente en tiempo real. Crecí viendo sus goles, sus alegrías, sus derrotas, sus lágrimas y, finalmente, su gloria. Pero entre tanta tristeza también aparece una sensación de felicidad y, sobre todo, de agradecimiento.

Porque si algo me deja Messi, más allá de todo lo que hizo dentro de una cancha, es una enseñanza: no rendirse.

Durante muchos años recibió críticas injustas y soportó algunos de los momentos más duros de su carrera con Argentina. Perdió finales, fue cuestionado una y otra vez y hasta llegó a sentir que su historia con la Selección se había terminado. Sin embargo, volvió. Siguió intentándolo cuando quizá hubiera sido más sencillo alejarse. Y terminó consiguiendo aquello que durante tanto tiempo parecía negársele.

Por eso Messi ha sido para mí mucho más que un futbolista extraordinario. Ha sido un referente y una inspiración. La demostración de que, incluso cuando las cosas no salen, cuando aparecen las críticas o cuando parece que un objetivo está demasiado lejos, todavía se puede seguir luchando. Perseverar. Intentarlo una vez más.

Y lo hizo siempre manteniendo algo que también engrandece su historia. Nunca necesitó alimentar polémicas ni construir un personaje alrededor suyo. Conservó una humildad difícil de encontrar en alguien que alcanzó semejante dimensión mundial. Incluso cuando fueron extremadamente duros con él, su respuesta casi siempre estuvo dentro de una cancha.

Yo, además, tuve un privilegio que guardaré para siempre: pude verlo jugar dos veces en San Juan.

La primera fue ante Guatemala, en 2018. Messi convirtió dos goles aquella noche y para mí, un apasionado del fútbol desde siempre, verlo en una cancha y con la camiseta argentina fue una sensación difícil de describir. Durante años lo había seguido detrás de una pantalla y, de repente, estaba ahí, delante mío. Ese día quedó guardado como uno de los recuerdos futbolísticos más felices de mi vida.

Después pude volver a verlo en 2021, en aquel partido de Eliminatorias frente a Brasil, en el Bicentenario, antes del Mundial de Qatar. Fue otra noche especial. Argentina consiguió el resultado que necesitaba y terminó asegurando su clasificación al Mundial que, poco más de un año después, cambiaría para siempre nuestra historia.

Haber visto a Lionel Messi jugando para la Selección en mi propia provincia es, probablemente, uno de los regalos más grandes que me dio el fútbol.

Y ahora quiero hablarte a vos, Leo.

Seguramente tomar esta decisión no fue fácil. Después de tantos años, tantos partidos, tantas concentraciones, tantos viajes y tantas veces poniéndote esa camiseta, cerrar una historia así debe doler de una manera que quienes estamos de este lado nunca podremos comprender del todo.

Pero llegó el momento de que disfrutes. De tu familia, de tus hijos, de todo aquello que durante tantos años debiste postergar por competir al máximo nivel. Merecés descansar y vivir esta nueva etapa con tranquilidad.

Vos mismo dijiste que ya no tenías nada más para dar. Y aunque estoy convencido de que, si hubieras continuado, todavía podrías habernos regalado nuevas noches inolvidables, hay algo mucho más importante: ya no nos debés absolutamente nada.

Ahora la deuda es nuestra.

Somos nosotros quienes tendremos que agradecerte siempre por los goles, por las copas, por las lágrimas, por Qatar y también por aquellas derrotas que hicieron todavía más grande la recompensa final. Pero, sobre todo, por habernos enseñado que rendirse no necesariamente tiene que ser el final de una historia.

Mis viejos me hablaron de Diego Armando Maradona. Me contaron lo que significaba verlo jugar, lo que generaba y lo que representó para toda una generación.

Yo, algún día, les hablaré a los míos de Lionel Andrés Messi Cuccittini.

Y les voy a contar que tuve la suerte de verlo.

Gracias infinitas, Leo. Mi referente.

LAS MAS LEIDAS