21 de octubre de 2026 - 04:00

Red eléctrica: inversiones que no pueden quedar a mitad de camino

La proximidad del verano obliga a acelerar las obras pendientes para garantizar un servicio eléctrico confiable y evitar que la mayor demanda exponga las debilidades del sistema provincial.

El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) intimó a Naturgy San Juan a acelerar las inversiones destinadas a reforzar la red de distribución eléctrica, ante la proximidad de la temporada de mayor consumo. La decisión constituye una señal de advertencia sobre la necesidad de transformar los recursos comprometidos en obras terminadas y mejoras concretas para los usuarios.

Una auditoría realizada en septiembre de 2026 determinó que se ejecutó el 83% de los fondos previstos para la etapa inicial del Plan de Inversiones de Referencia 2026-2031, denominado Fortalecimiento de la Red de Distribución de Electricidad en San Juan. El programa cuenta con un presupuesto superior a los 28.000 millones de pesos, integrado por créditos nacionales y recursos contemplados en el esquema tarifario provincial.

El porcentaje de ejecución representa un avance significativo, pero también revela que todavía existe una parte de las inversiones pendientes de completar. En materia eléctrica, los tiempos adquieren especial importancia cuando se aproxima el período estival, durante el cual el uso intensivo de equipos de refrigeración incrementa considerablemente la demanda y somete a mayores exigencias a las instalaciones.

Los relevamientos del EPRE identificaron progresos en distintas obras estratégicas. Entre ellos figuran la infraestructura y el equipamiento del segundo campo de transformación de la estación Albardón-Chimbas, la ampliación de la estación Ischigualasto y las intervenciones en San Juan Sur. También se registraron avances en el montaje de celdas eléctricas en Sargento Cabral y la finalización de esa etapa en la estación Olivos.

Sin embargo, el avance físico de las obras debe traducirse en instalaciones operativas. Un transformador en fabricación, una interconexión inconclusa o una ampliación pendiente de habilitación no aportan todavía toda la capacidad que el sistema necesita. Por eso, el requerimiento de cronogramas actualizados y la exigencia de acelerar los trabajos constituyen herramientas indispensables para corregir demoras y establecer responsabilidades.

A estas intervenciones se suman la normalización de la estación Huaco, la construcción de un nuevo alimentador entre CAVIC y Pueyrredón y la incorporación de conectividad satelital en instalaciones alejadas. Son acciones necesarias para mejorar la cobertura, la seguridad operativa y la respuesta ante contingencias.

La responsabilidad del EPRE no termina con auditar presupuestos ni verificar porcentajes de ejecución. Su función reguladora exige controlar que las inversiones comprometidas se cumplan, que los plazos sean respetados y que las mejoras beneficien efectivamente a los usuarios.

San Juan necesita una red eléctrica preparada para responder a las exigencias actuales y futuras. La proximidad del verano reduce el margen para las postergaciones. Acelerar las obras pendientes ya no es solamente una cuestión administrativa: es una obligación impostergable para proteger la calidad y la continuidad de un servicio esencial.

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