29 de septiembre de 2026 - 05:00

Setenta años de la parroquia de San Martín

Por Prof. Edmundo Jorge Delgado - Magíster en Historia

El origen de la parroquia de San Martín, que cumple en el próximo mes de octubre 70 años, se relaciona con la llegada de la Orden Salesiana a San Juan.

Establecida institucionalmente dicha orden, su obra comenzó a irradiarse hacia otros sitios de la provincia. Fue precisamente el departamento San Martín -entonces Angaco Sur- el punto donde, pasado un breve tiempo, dejaron su impronta. Citando al sacerdote Tomas Gelat, nos dice lo siguiente: "El 9 de octubre de 1933, el padre Juan Mondati del Colegio Don Bosco, celebró misa en el patio de la casa del Sr. Luis Tinto, en Angaco (...) El Padre Garbini había enviado anteriormente a los Padres Mondati y Lenzi para que dispusieran el ambiente para esta tocante ceremonia religiosa. Así se inició en aquel humilde rincón de la campaña sanjuanina una serie de actos religiosos, que poco a poco fueron alcanzando mayor envergadura en pro de la numerosa población de aquel lugar, promoviendo actos religiosos y sociales". Estos sucesos pueden considerarse como el inicio del accionar salesiano en el departamento.

Luego, en 1935, la orden salesiana conducida por el mencionado padre Garbini y con la asistencia de algunas familias del lugar, levantaron una pequeña ermita que resguardaba una imagen de María Auxiliadora, en la finca perteneciente a la firma Tinto Hnos. Este pequeño templo, que estaba situado en la actual bodega Peñaflor, pronto fue suplido por una sencilla capilla. Además ya se habían creado algunas instituciones, tal como una asociación y años más tarde la primera "Comisión Cooperadora de Angaco", junto con la Escuela Nocturna "Don Bosco".

A partir de 1939 rigió estos movimientos el clérigo Nazareno Corona, cuyo accionar todavía perdura en la memoria de los pobladores más antiguos. Este sacerdote permaneció frente a las obras pastorales hasta 1943, año en que arribó otro salesiano, el recordado padre Julio Elías Briggiler. El eclesiástico continuó y afianzó estas labores. Desde tiempo atrás se había encariñado con la comunidad y ya siendo docente del Colegio Don Bosco, en la ciudad capital, viajaba en sus tiempos libres al departamento. "El Padre Briggiler dio un impulso notable a todas estas actividades, sin menoscabo de la marcha ordinaria de la Escuela Nocturna, de los Exploradores y de la atención de la Capilla de María Auxiliadora, donde, además de las funciones litúrgicas corrientes, comenzaron a celebrar en forma destacada las fiestas de María Auxiliadora, San Juan Bosco y las tradicionales de Navidad".

La capilla fue coronada como parroquia de San Martín por el entonces Arzobispo de San Juan, Monseñor Doctor Audino Rodríguez y Olmos. Por el decreto la nueva iglesia quedó separada de la potestad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, situada en el departamento de Angaco. La capilla fue coronada como parroquia de San Martín por el entonces Arzobispo de San Juan, Monseñor Doctor Audino Rodríguez y Olmos. Por el decreto la nueva iglesia quedó separada de la potestad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, situada en el departamento de Angaco.

Cuando se produjo el violento sismo de 1944 el templo en honor a María Auxiliadora quedó destruido. Los encuestados afirman: "Milagrosamente la única imagen que se salvó del terremoto fue la de San Juan Bosco". Este suceso fue interpretado como un prodigio e influyó para que la imagen de este santo se asignara como nuevo "santo tutelar", de lo contrario la "Santa Patrona hubiese sido María Auxiliadora", manifestaron los informantes. Como resultado del terremoto en aquellos años se realizaron las celebraciones litúrgicas en la calle y luego en un salón, también perteneciente a la firma Tinto.

Superada la tragedia, la capilla se reconstruyó en su actual emplazamiento, anexándose a posteriori un establecimiento educacional y un cine. El amplio terreno donde se edificó el templo fue donado por don Luis Tinto. El 14 de octubre de 1956 fue inaugurada la flamante iglesia, consagrada a San Juan Bosco, realizándose en la ocasión un gran festejo.

Esta capilla fue coronada como parroquia de San Martín por el entonces Arzobispo de San Juan, Monseñor Doctor Audino Rodríguez y Olmos. Por el decreto la nueva iglesia quedó separada de la potestad de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, situada en el departamento de Angaco. Su jurisdicción comprende la totalidad de la demarcación civil, quedando bajo la atención de la orden salesiana. Asimismo, por otro decreto, el citado Arzobispo designó como primer cura párroco al sacerdote de la referida orden, padre Julio Elías Briggiler, el cual después de una prolongada ausencia determinada por una obediencia, retornó a su querido departamento. Así, de esta manera, germinó la nueva institución eclesiástica.

En todos estos sucesos, que brevemente hemos narrado, también intervinieron otros clérigos, entre ellos los padres Alejandro Blanco, Bartolomé Ballesteros, Román Dalvit y el presbítero Antonio García. Conjuntamente asistieron en estas tareas numerosos laicos comprometidos, entre ellos citamos a don Luis Tinto, Italia Braganolo, Juan Lund, José Bórbore, Ovidio Bragagnolo, Fernando Gentile, Luis Ponce, entre otros, teniendo un protagonismo especial la señora María Conti de Tinto.

Acontecidos algunos años, el padre Julio por afecto a la comunidad y ante una nueva obediencia, se trasladó del clero regular o religioso al secular o diocesano. De esta manera logró quedarse en la tierra por la que sentía tanto apego. El padre Julio falleció en 1990, sus restos descansan en la parroquia. Sería pertinente que la institución educativa llevara su nombre.

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