Ante los frecuentes casos de incendios que se suceden periódicamente en distintos puntos de la provincia, por negligencia o precariedad de las instalaciones, en viviendas particulares, locales comerciales o dependencias industriales, surge la necesidad de contar con un efectivo sistema para combatir estos siniestros que, en la mayoría de los casos, provocan cuantiosas pérdidas económicas y, en ocasiones, humanas. La División Bomberos de la Policía de San Juan, con sede en nuestra ciudad Capital, cuenta con un aceptable equipamiento que le posibilita intervenir en cualquier tipo de incendio, con un alto grado de eficiencia. El punto débil está dado en el excesivo tiempo que suele lleva cubrir la distancia en la que se produce el fuego, lo que hace que las unidades lleguen a destiempo cuando la catástrofe se localiza fuera de un área determinada.

En la mayoría de los departamentos del Gran San Juan, como también los que están ubicados en zonas alejadas, la creación de unidades especiales como la de Rawson o de cuerpos de bomberos voluntarios en una decena de ejidos municipales, ha posibilitado contar con una red de prevención contra incendios, que a pesar de algunas excepciones tiene serias dificultades para conseguir equipamiento y medios económicos, lo que hace que no estén cumpliendo en la medida de lo esperado.

En los últimos años, muchos de estos cuerpos de voluntarios han conseguido su sedes propias y equipamiento como los carros de bomberos que llegaron desde el exterior a Chimbas, pero hay otros que siguen sufriendo carencias como los de Caucete, que hasta hace poco no tenían fondos ni para pagar el agua de su cuartel.

El incendio del domingo último en un aserradero de Calingasta, con pérdidas millonarias, es una muestra de la necesidad de contar en cada departamento con dotaciones de bomberos que tengan todo el apoyo posible. Este departamento se caracteriza por tener varios establecimientos con grandes cantidades de madera estacionada, al ser uno de los principales productores forestales de la provincia, por lo que sus autoridades como también la población deberían preocuparse por contar con un cuerpo de bomberos voluntarios o destacados que estén a la altura de las necesidades. Caso contrario volveremos a ver a los vecinos haciendo intentos desesperados para apagar el fuego como ocurrió en esta ocasión.