8 de abril de 2026 - 21:02

La ansiedad se instaló en las escuelas primarias: cómo detectarla y abordarla en el aula

Adriana Massaccesi, doctora en Educación, dio su visión sobre esta problemática de la ansiedad que requiere la intervención de padres y docentes.

Desde hace algunos años, los docentes advierten una tendencia preocupante: la ansiedad dejó de ser un fenómeno adulto para instalarse en las escuelas primarias, afectando el clima escolar y el rendimiento académico. Ante este panorama, la doctora en Educación, Adriana Massaccesi, habló sobre un protocolo de acción que comienza con la sensibilidad del docente y se extiende al seno familiar.

‘Hace varios años se viene incrementando este síntoma. En definitiva, la ansiedad prácticamente es un síntoma instalado en nuestras escuelas primarias. Ante este fenómeno, lo primero que debe hacer el docente es observar’, dijo Adriana Massaccesi.

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La doctora en Educación, Adriana Massaccesi, dijo que el rol del docente es fundamental para el abordaje de casos de ansiedad en las escuelas primarias.

La doctora en Educación, Adriana Massaccesi, dijo que el rol del docente es fundamental para el abordaje de casos de ansiedad en las escuelas primarias.

La especialista sostuvo que el primer paso en el protocolo de actuación ante casos de ansiedad lo debe dar el docente y consiste en observar y registrar. Aunque aclaró que no significa diagnosticar. ‘Lo primero que debe hacer el docente es observar y registrar, no diagnosticar. Esto le va a permitir tener un panorama más claro sobre la situación para consultar con un gabinetista y para buscar soluciones’, dijo Massaccesi.

Observación y registro de la ansiedad

Ante un aula inquieta, el docente debe observar y registrar los siguientes puntos:

  • ¿Son todos o son algunos? Identificar si es un clima grupal o casos individuales.
  • ¿En qué circunstancias ocurre? Observar si la ansiedad aparece ante una evaluación, al inicio de la jornada o después del recreo.
  • Sostener en el tiempo:el registro debe durar más de dos o tres semanas para diferenciar una crisis pasajera de un síntoma instalado.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad en los chicos?

La doctora Massaccesi también agregó que la ansiedad en la infancia puede manifestarse de diferentes maneras. Y que hay que estar atentos a estas señales que pueden ser de comportamiento o físicas.

  • Conductas físicas: sudoración excesiva, inquietud motora y necesidad de caminar constantemente por el aula.
  • Comportamiento: hiperactividad, mal carácter o una necesidad constante de llamar la atención, incluso a través de la agresión.
  • El 'alumno molesto': muchas veces, detrás de un niño que no puede quedarse quieto, existe un cuadro de inseguridad que no sabe canalizar.

Posibles causas de la ansiedad infantil

La especialista agregó que la ansiedad suele ser una respuesta ante el miedo o el temor a no cumplir con las expectativas, especialmente las familiares. ‘Existen ansiedades circunstanciales, que se consideran normales, como rendir un examen, empezar un nuevo ciclo lectivo o cambiar de colegio. Sin embargo, cuando la ansiedad es constante, el foco debe ponerse en el contexto familiar y en las situaciones que el niño está atravesando en su hogar. Ver cuántas horas pasa frente a una pantalla, ya que el uso excesivo de las pantallas funciona como disparador de ansiedad; ver cómo está organizado su día y cuántas horas pasa solo, son datos fundamentales’, sostuvo Massaccesi.

En este contexto, la doctora en Educación destacó que el abordaje de un caso de ansiedad infantil debe ser integral, involucrando tanto estrategias pedagógicas como cambios en la rutina familiar.

  • Intervención del docente: realizar ejercicios para restablecer la calma. Tras el recreo o la clase de educación física, dedicar unos minutos a la respiración consciente para restablecer el clima de trabajo. También, para los alumnos más ansiosos, se pueden asignar tareas que involucren el uso de las manos y el movimiento controlado, como borrar el pizarrón o repartir materiales de evaluación.
  • Intervención de los padres y la familia: es vital revisar la organización de la jornada diaria del niño para lograr un equilibrio, alternar horas de estudio con horas de esparcimiento y actividad física. Controlar el tiempo de exposición a la tecnología y evitar que se use como método de evasión. Y mantener una comunicación fluida con la escuela para entender el contexto que el niño vive fuera de casa.

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