El tamaño del proyecto y su capacidad productiva son tan grandes que es difícil que se vuelva a generar un polo productivo de esta magnitud. Para los mineros, Escondida es solo comparable con Escondida. Aun así, para San Juan y Argentina es un caso interesante, en especial porque es posible ver, aunque sea en una escala muy distinta, procesos que podrían empezar a generarse con la nueva era del cobre. A su vez, la experiencia ya transitada y las condiciones alrededor del proyecto muestran cuál es el entorno donde vive la minería que hace punta.
Cómo nació y cómo es hoy
La mina de cobre lleva ese nombre porque durante años geólogos intentaron dar con un yacimiento que ya adivinaban que podía estar en esa zona de la cordillera de Antofagasta. Cuando varias empresas habían dejado de intentarlo, una firma estadounidense usó sus últimos dólares de presupuesto exploratorio en la zona en los años '80 y dio con un pozo positivo. Luego de esto la exploración superó las expectativas: al día de hoy, después de haberle dado al mundo más de 34 millones de toneladas de cobre y representar casi el 3% del PBI chileno, Escondida tiene recursos para otros 60 años.
Sus condiciones geológicas fueron clave para convertirse en un proyecto histórico para la minería global. BHP, empresa que participa del desarrollo de Vicuña en una joint venture con Lundin, adquirió el proyecto. Hoy esa misma minera australiana junto a otras compañías como Rio Tinto, tienen el control del proyecto. Esa apuesta inicial, aseguran desde la industria, fue clave para que la compañía hoy sea la líder global del metal conductor.
El yacimiento de Escondida está en una zona muy árida de la Cordillera de los Andes, donde prácticamente no hay vegetación, ni en el sector de la mina ni en los alrededores. Tampoco es un área donde se acumule nieve durante el invierno ni con grandes reservas de hielo. El acceso durante el mes de julio es normal y no debe cumplir con operativos estacionales como los proyectos ubicados en San Juan, que disminuyen su actividad en los meses más fríos.
Desde la ciudad de Antofagasta hasta el sitio de producción hay menos de 3 horas de viaje, buena parte del mismo por caminos que son del proyecto. Los mismos están pavimentados, como buena parte de las conexiones entre las principales áreas de trabajo de la mina. El punto más alto de la mina es a 3.200 msnm, unos 1.000 metros menos que Veladero o Vicuña en San Juan y a su vez es menor el tiempo necesario para llegar al sitio.
La producción de La Escondida va desde la montaña al mar, donde tiene su propia planta desalinizadora y un puerto propio.
Aun con estas facilidades, la rutina de trabajo es como la de los proyectos mineros sanjuaninos, con un roster de 7 días por 7 días. Cuentan con 10.000 camas para cerca de 4.000 trabajadores directos y otros 6.000 de empresas proveedoras. De estos el 40% es de la localidad cercana. Hay un policlínico de alta complejidad, servicio de hotelería y gastronomía permanente. Dentro de las mismas instalaciones hay producción de energía fotovoltaica, que alimenta algunos servicios. Aun así, Escondida es una mina electrointensiva, que consume con solo uno de sus molinos la misma energía que Antofagasta. Por eso cuenta con conexión eléctrica a la red de alta tensión chilena y una estación transformadora propia dentro de sus instalaciones.
Todos estos servicios permiten al proyecto poner en funcionamiento un sistema integrado de producción de cobre, que se divide en tres grandes sectores: operaciones, en los dos open pit, concentración y cátodos. Estos dos últimos abarcan los dos sistemas productivos más importantes dentro del cobre, que en general se dan por separado. Se suma también toda el área de la empresa que funciona en el puerto, donde cuentan con una planta desalinizadora de agua de mar que usan para producir mineral y un puerto propio que a cada tres días y medio envía barcos cargados de concentrado al resto del mundo. Cada embarcación sale con 55 mil toneladas de mineral.
Cómo se trabaja en la mina y qué podría replicarse en San Juan
La producción en Escondida empieza en los ahora dos open pit. El principal, que es uno de los más grandes del mundo y planean ampliarlo, y Escondida Norte. El tipo de minería que implementa la empresa, a cielo abierto, es la misma que planean usar Vicuña y Los Azules. En el caso de Altar, por ejemplo, el proyecto analiza un plan mixto, con un sector a cielo abierto y otro subterráneo, algo que también implementó Gualcamayo, que va por su segundo desarrollo bajo tierra.
Además del tamaño, una diferencia que podría darse entre los proyectos sanjuaninos y Escondida es su sistema de flota de camiones. Es que Escondida inició el trabajo en su depósito principal con flota de camiones normales, tripulados por operarios que manejan tanto estos vehículos como palas y perforadoras. Pero en Escondida Norte decidieron implementar una flota de 33 camiones autónomos. Esto quiere decir que los vehículos no son tripulados por personas, ni en el lugar ni de forma remota. A través de sistemas informáticos, los gigantes responden a un mapeo hecho de la zona, se les carga información de circuitos y se mueven solo siguiendo las órdenes predeterminadas. Las palas, que cargan el material que luego debe ser trasladado, sí tienen personal en el lugar.
En total hay 20 molinos de roca trabajando continuamente en la mina y uno de ellos está entre los mas grandes del mundo. Vicuña tendrá al menos 6 molinos similares.
El único proyecto que adelantó que tendrá una flota autónoma fue Gualcamayo para su proyecto Carbonatos Profundos. Antes del nacimiento de Vicuña, la dirección anterior de Josemaría consideraba una flota de vehículos tripulados a distancia. Y, finalmente, desde Los Azules se sabe hasta ahora que el plan contempla camiones eléctricos, pero no si tendrán o no conductores. Esta decisión quedará en manos de las empresas argentinas.
Una de las ampliaciones más importantes que tiene planificadas Escondida es retirar una de las tres plantas de procesamiento, que es la más antigua y está al lado del open pit, para hacer una nueva en la próxima década.
Dos formas de procesamiento en el mismo proyecto
Tras obtener el mineral de la montaña empieza la trituración y molienda del mismo. Aquí es donde la producción de Escondida se divide en dos: una parte se destina a lixiviación y la otra a flotación, que son los dos formatos de extracción de cobre que usa. Para ambos se debe hacer una primera disminución del tamaño de la roca, en una zona donde están las trituradoras, que son de tipo chancadoras. Estas no muelen la roca tan chica, sino que queda de mayor tamaño.
La parte que se puede tratar con lixiviación, que es el proceso que hoy usa por ejemplo Veladero, se lleva a dos zonas donde se les aplica una solución con ácido y luego el resultado líquido se lleva al área de cátodos. Este proceso es el que menos agua y energía necesita, pero a la vez solo una porción pequeña del yacimiento tiene cobre en la roca que se puede extraer de esta manera.
Luego de lavar el material con ácido este se lleva al área de electrowinning, una enorme nave industrial que parece tener piletas infinitas donde se producen los cátodos. El líquido es sometido a electricidad durante 7 días y se le cuelgan placas de metal al que se adhiere el cobre. El resultado en una semana, por electrólisis, es una placa de cobre con 99,9% de pureza, lista para la venta a industrias, en especial automotrices, en el mundo. Escondida tiene su propia red ferroviaria interna, por la que sacan carretones con los paquetes de cobre de alta pureza.
En San Juan Los Azules es el único proyecto que cuenta con las condiciones naturales que permiten hacer su principal producción a través de cátodos y lixiviación. Hace poco se conoció que Vicuña también cuenta con un área en la que puede avanzar con este sistema cuando explote su primer yacimiento, Josemaría. El proyecto iglesiano empezará con producción de concentrado de cobre y en su segunda fase, cuando empiece a extraer de Filo del Sol, una parte se destinará a cátodos y el resto será por flotación.
El resto del mineral no responde de igual manera, por lo que debe ser reducido prácticamente a un talco. Esto se hace en una de las áreas más importantes que tiene el proyecto, las plantas concentradoras. Ahí es donde hay 20 molinos de dos tipos: SAG y de bola. Son los mismos que ya llegaron a San Juan para la futura producción de Vicuña. La diferencia, como cada vez que se habla de Escondida, es que los molinos en Chile son de mayor tamaño, en especial el SAG 5 que está entre los más grandes del mundo.
Reducir el material requiere una gran energía, lo que obliga a Escondida a tener conexión con la red eléctrica nacional y lo convierte en uno de los principales consumidores del país. Esto es lo que se conoce como un proyecto electrointensivo, una condición que comparten todos los que buscan hacer cobre por flotación en San Juan.
La flotación es el proceso más importante de extracción de cobre en el sitio chileno. Ahí el resultado de la molienda pasa a piletones de gran tamaño donde se les agrega agua, que es la que producen desalinizada en la costa, y se hace burbujear. El mineral de cobre prefiere unirse a las burbujas y por eso flota. Ese barro se extrae y mediante un mineraloducto se lleva de vuelta a la costa del Pacífico, donde está el segundo corazón delproyecto que lleva adelante BHP.
Además de concentrado de cobre, el 80% de su producción, el yacimiento cuenta con una zona que se puede tratar por flotación y produce cátodos de cobre listos para la venta.
Para que el mineral baje debe llevar un porcentaje de agua, que le da fluidez. Este agua se recupera hasta un 40% y luego se vuelve a llevar al sitio. A su vez, para que sea un proceso seguro, porque debe bajar 3.200 metros en un tramo de 170 km, tiene un sistema de seguridad y monitoreo que ayuda a que concentrado reduzca la velocidad. En la costa se le reduce el nivel de agua, dejándolo en menos de un 10%, para cargarlo en el puerto que tiene la empresa, donde a cada 3 días y medio despachan una embarcación.
Al nivel del mar también está la planta desaladora de Escondida, donde los técnicos procesan más de 3.000 litros por segundo de agua de mar a la que le extraen la sal y otros contaminantes. Luego se la bombea con una cadena de 5 estaciones de bombeo al sitio, donde es usada para todos los procesos industriales, de limpieza y a veces también de riego, siendo un proyecto que usa íntegramente agua desalinizada. Hace años dejaron de extraer de los acuíferos cercanos a la mina, siendo la primera mina en Chile en lograrlo.
Con esta planta, que también es un gigante industrial ubicado en la zona de Puerto Coloso, Escondida integra la montaña y el mar en la producción de cobre. Es también un reflejo de un vínculo con el pacífico al que aspira al menos un proyecto sanjuanino. Es que Vicuña tiene en su proyecto la posibilidad de tener su propia planta desalinizadora en el Pacífico para cuando empiece a funcionar su fase 3, con la producción integral de Filo del Sol. De ser así, el título de la primera mina en no usar agua continental en Argentina podría ser para un proyecto sanjuanino.