En el marco de la convención de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), el CEO de Vicuña Corporation, Ron Hochstein, encabezó junto al ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, una reunión clave con más de 40 proveedores locales, organizada por la cartera provincial en la feria minera más importante del mundo.
El encuentro se realizó durante la tarde en el hotel Soho en Toronto y tuvo como eje central despejar dudas, ordenar expectativas y comenzar a delinear las reglas de juego para una eventual etapa de construcción del proyecto binacional.
Ante un auditorio marcado por la "ansiedad" que genera la definición de la inversión, Hochstein buscó transmitir un mensaje de equilibrio. Si bien evitó dar garantías anticipadas sobre contrataciones, planteó los puntos preliminares sobre los que deberán trabajar las empresas sanjuaninas para estar en condiciones competitivas cuando llegue el momento. Además anunció que se viene a vivir a San Juan para estar cerca del proyecto.
El CEO remarcó que la decisión final de inversión podría conocerse hacia fines de este año y que, una vez adoptada, el proceso se activará con gran velocidad.
Para graficarlo, apeló a una analogía contundente: comparó el inicio de la construcción con la largada de un rally de motos, cuando baja la bandera y todo comienza de manera arrolladora. “Hay que estar preparados”, fue el mensaje implícito.
También remarcó que el desarrollo del proyecto exigirá un trabajo coordinado entre la compañía y el entramado productivo local. En ese contexto, dejó una advertencia que ya había planteado durante su experiencia en Fruta del Norte, la mina subterránea de oro ubicada en el sureste de Ecuador, en la provincia de Zamora Chinchipe: “No den a Vicuña por sentado”. Con esa frase, subrayó que la competitividad, la eficiencia y el nivel de preparación de los proveedores serán factores determinantes a la hora de definir las contrataciones.
El CEO de Vicuña Corp fue categórico al aclarar el alcance del anuncio realizado la semana pasada. “El PEA no es una decisión de comenzar la construcción”, afirmó. El Análisis Económico Preliminar que difundió la compañía representa un hito técnico relevante, pero todavía no implica el inicio de las obras del proyecto.
Según detalló, ahora se abre una etapa de intenso trabajo puertas adentro. El equipo de Vicuña deberá preparar en los próximos meses toda la documentación técnica y financiera que será presentada al directorio, donde los accionistas, Lundin Mining y BHP, evaluarán el proyecto y definirán si avanzan con la decisión final de inversión. Esa definición, indicó, podría concretarse antes de fin de este año.
Hochstein también puso especial énfasis en el rol que deberían tener los proveedores locales en el desarrollo del proyecto. Recordó, de nuevo, su experiencia en Ecuador donde durante su gestión cerca del 90% de la mano de obra fue de origen nacional y 50% del lugar donde está radicada la mina. Señaló que ese es el estándar que aspira a replicar, e incluso mejorar, en San Juan.
Pero aclaró que el desafío no se limita a contratar proveedores directos, sino a fortalecer toda la cadena de valor. Volvió a mencionar el ejemplo ecuatoriano: el servicio de catering no solo generaba empleo en la empresa contratada, sino que traccionaba a productores de carne, huevos y otros insumos, ampliando el impacto en la economía regional.