Lunahuasi dio un nuevo paso para conocer no sólo cuánto mineral tiene bajo tierra, sino también cómo podría procesarlo en una futura operación. NGEx Minerals presentó los primeros resultados metalúrgicos realizados sobre muestras representativas de las zonas Marte, Saturno y Júpiter, con recuperaciones de cobre de entre 92% y 94,2% y concentrados finales que alcanzaron leyes de hasta 39,4% de cobre. Las pruebas también lograron remover más del 95% del arsénico presente en el concentrado sin registrar pérdidas de cobre, oro ni plata durante ese tratamiento.
El estudio es preliminar y todavía deberá atravesar nuevas etapas de optimización, variabilidad y escalamiento antes de definir cómo sería una eventual planta de procesamiento. Sin embargo, constituye una pieza técnica importante para el proyecto ubicado en San Juan y propiedad 100% de NGEx, porque permite comenzar a determinar qué porcentaje de los metales contenidos en la roca puede recuperarse comercialmente y qué características tendría el producto final.
Recuperaciones de cobre superiores al 92%
Para realizar los ensayos, NGEx seleccionó 45 intersecciones continuas de 19 perforaciones diamantinas correspondientes a Mars, Saturn y Jupiter. En total se utilizaron 895 intervalos de muestras que representaron 1.229 metros de testigo y más de 3.200 kilos de material, posteriormente combinados en tres muestras compuestas para reproducir las características conocidas de cada una de las principales zonas de alta ley.
Las primeras pruebas se concentraron en flotación, el proceso mediante el cual se separan los minerales valiosos del resto de la roca para producir un concentrado. En esta etapa, Lunahuasi consiguió concentrados de entre 17,6% y 27,8% de cobre, con recuperaciones del metal de entre 92% y 94,2%. También se recuperó entre 61,1% y 87,1% del oro y entre 80,2% y 88,3% de la plata, con concentraciones de plata de entre 226 y 349 gramos por tonelada.
El mejor resultado de cobre correspondió a Marte, que alcanzó una recuperación de 94,2% y produjo inicialmente un concentrado con 27,8% de cobre, 30,9 gramos de oro por tonelada y 226 gramos de plata por tonelada. Júpiter alcanzó 93,6% de recuperación de cobre y Saturn, 92%. Según la compañía, las elevadas recuperaciones obtenidas están relacionadas con una mineralogía de sulfuros relativamente simple y con el carácter grueso de la mineralización.
Otro elemento destacado es que las muestras respondieron a un esquema de flotación secuencial relativamente simple, compuesto únicamente por etapas primarias y sin necesidad, en estas pruebas iniciales, de etapas adicionales de limpieza. NGEx considera que esta característica podría reducir la complejidad y los costos del futuro circuito de procesamiento, aunque todavía deberá comprobarse mediante trabajos posteriores con una variedad más amplia de muestras.
El desafío del arsénico y una reducción superior al 95%
Uno de los puntos técnicamente más sensibles apareció después de la flotación. La enargita es uno de los principales minerales portadores de cobre en Lunahuasi y los concentrados iniciales presentaron niveles de arsénico superiores a los límites que habitualmente generan penalidades en las fundiciones convencionales. Es decir, conseguir buenas recuperaciones de cobre no era suficiente: también había que evaluar si ese concentrado podía transformarse en un producto comercializable.
NGEx probó diferentes alternativas para resolverlo, entre ellas oxidación a presión, el proceso Albion, lixiviación cáustica y el sistema GlassLock. Todas consiguieron retirar la mayor parte del arsénico y estabilizarlo, pero GlassLock obtuvo los mejores resultados preliminares, al eliminar más del 95% del arsénico y reducir entre 25% y 30% la masa del concentrado. Además, el ensayo no registró pérdidas de cobre, oro o plata durante el tratamiento.
Ese proceso también elevó las leyes del producto final. En Marte, el concentrado limpio pasó a contener 39,4% de cobre, 43,7 gramos de oro por tonelada y 320 gramos de plata, con apenas 0,2% de arsénico. Saturno alcanzó 32,9% de cobre y Júpiter, 23,4%, mientras que el arsénico quedó en 0,3% en ambos casos. Las recuperaciones de cobre se mantuvieron en 94,2%, 92% y 93,6%, respectivamente.
La posibilidad de producir cátodos y doré en San Juan
Las pruebas abrieron además alternativas sobre qué producto podría terminar obteniéndose en una futura operación. Además de generar un concentrado de cobre apto para comercialización, NGEx informó resultados favorables en procesos que potencialmente permitirían producir cobre catódico y doré de oro y plata en el propio proyecto. Esto implicaría avanzar un escalón adicional en el procesamiento antes de comercializar los metales, aunque la compañía todavía no definió cuál será la alternativa elegida.
También surgió otra posibilidad de optimización. Al combinar el concentrado de cobre con el concentrado de pirita, las pruebas alcanzaron recuperaciones de 98,3% para el cobre, 95,6% para el oro y 97,3% para la plata. La contrapartida es una menor ley de cobre en el concentrado combinado, por lo que NGEx continuará evaluando el equilibrio entre recuperar una mayor cantidad de metal y obtener un producto de mayor concentración.
La compañía todavía debe realizar estudios comparativos para determinar cuál de estas opciones ofrece la mejor combinación técnica y económica. El presidente y CEO de NGEx Minerals, Wojtek Wodzicki, calificó los resultados iniciales como “altamente alentadores”, aunque remarcó que todavía serán necesarios trabajos de variabilidad, optimización y escalamiento antes de avanzar hacia una estrategia definitiva de procesamiento.
Lo que falta estudiar
Los resultados conocidos corresponden únicamente al material de las vetas de alta sulfuración analizadas en Marte, Saturno y Júpiter, por lo que no representan todavía toda la mineralización de Lunahuasi. Las próximas etapas incorporarán muestras con diferentes leyes y proporciones minerales, además de material proveniente de las vetas de oro de alta ley y de la mineralización tipo pórfido, que, según NGEx, no contienen los minerales portadores de arsénico presentes en las muestras estudiadas hasta ahora.
También se continuará trabajando sobre el tamaño de molienda, selección de reactivos, recuperación de metales y alternativas para limpiar los concentrados, además de ensayos destinados a determinar consumo energético y seleccionar los equipos de molienda. Las muestras analizadas hasta ahora fueron calificadas como de dureza moderada, pero NGEx advirtió que necesitará un programa de variabilidad mucho más amplio antes de utilizar esos resultados para el diseño de una eventual planta.
Lunahuasi es propiedad íntegra de NGEx Minerals y forma parte del Distrito Vicuña, donde también se encuentran los depósitos Filo del Sol y Josemaría, además de Caserones, en Chile. Los resultados metalúrgicos conocidos ahora no definen todavía la viabilidad económica ni el diseño de una futura mina, pero aportan una primera respuesta favorable a una pregunta decisiva para cualquier descubrimiento: qué tan eficientemente puede recuperarse y transformarse en un producto vendible el cobre, el oro y la plata encontrados en la roca.