La carne aumentó otro 10 % promedio más esta semana -más del doble del magro 4,7% que en principio había marcado ayer para todo enero el informe oficial del INDEC y que después corrigió a 7,06% (ver página 8). Y el ajuste ya se reflejaba ayer en las carnicerías de San Juan: la carne molida que el lunes de la semana pasada costaba 9 pesos hoy está a 12 o 13 pesos, la blanda pasó de un promedio de 23 pesos a valores que van de los 26 a los 28 pesos y un kilo de buen lomo que hace 10 días se conseguía aquí a 28 ahora trepó a 32 ó 35 pesos. "Afortunadamente este último corte no llegó a los valores de Buenos Aires", dijo Saúl Vargas, intermediario que vende carne por mayor y menor en la provincia. Ayer, carniceros, abastecedores e intermediarios coincidieron en que las subas se producen día por medio o cada dos días, que seguirán subiendo y que el precio enseguida se refleja en el mostrador. Pero también surgió una denuncia preocupante: que los especuladores ya hicieron su aparición y, a río revuelto, aprovechan para cobrar de más. "Es verdad que la carne está subiendo en forma permanente, cada 2 ó 3 días. Pero también hay abusos: hay diferencias de precios abismales en las carnicerías del centro", denunció ayer Ricardo Gómez, de Frigorífico La Unión y uno de los dos grandes abastecedores que operan en la provincia. Gómez, que cuenta con faena propia de vacunos y vende por mayor a las carnicerías de la provincia dijo que "en el centro se cobra a la carne a valores que no corresponden", por lo que advirtió al ama de casa que recorra carnicerías y compare precios.

