El dólar prolongó ayer el impulso a la revalorización que muestra en los últimos días en casi todo el mundo, ante la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos vuelva a subir en breve las tasas de referencia para esa economía. Aún así, su cotización en la plaza local siguió cayendo, para mantenerse por debajo del nivel que tenía hace un año, lo que deja a la vista la incidencia que en la apreciación del peso tiene la estrategia oficial de financiar buena parte del elevado déficit fiscal con endeudamiento externo.

 

A nivel global, la divisa tocó máximos en dos meses, luego de que varios miembros de la Reserva Federal se declararon a favor de otra alza en la tasa que, tras un retoque en diciembre, va del 0,50 al 0,75% anual. Eso, en momentos en que el BCE paga 0% y su par de Japón, -0,10%, no hace más que agregarle valor al dólar frente al euro y al yen, entre otras monedas.

 

El proceso de revalorización global del dólar comenzó a afectar a las monedas emergentes, que eran inmunes hasta hace unos días. Ayer, por caso, se debilitaron del 0,5 al 1,8% las monedas latinoamericanas. Ajeno a esta tendencia, aquí el peso se revalorizó otro 0,1% al cerrar la rueda en $ 15,41 y $ 15,69 el mayorista y el minorista, respectivamente, es decir, 1,2% por debajo del precio que tenía hace un año.


 

En baja: -0,1%

 

La cotización del dólar comercial vendedor cerró ayer a $ 15,41, con lo que alcanzó un nuevo mínimo en lo que va de 2017 y está 1% por debajo del precio que tenía hace un año.

 

Subió: 0,5 a 1,8%

 

El precio del billete en el resto de América Latina replicó el alza que tenía en el resto del mundo, ahora que se cree que EE.UU. volvería a subir las tasas este mes.

 

Fuente: La Nación