Los pequeños y medianos ajeros de San Juan lograron ayer un gran paso para resolver su problema de falta de capital de trabajo: ya no se verán obligados a financiarse vendiendo el producto a compradores foráneos a cualquier precio para poder abonar sus tierras e incrementar la producción de un año a otro: a partir de ahora habrá un banco de fertilizantes de donde los productores podrán sacar las bolsas de fertilizantes que precisen, y que devolverán al final de la cosecha, una vez que hayan vendido su producción. Así quedó establecido ayer en un acta complementaria entre la Cámara de ajeros y el Ministerio de Producción, la cual dio nacimiento al banco de fertilizantes. Ambas partes ya mantienen un convenio de colaboración mutuo desde hace un año, el cual les permite constantemente buscar medidas de fondo para resolver problemas estructurales de los productores más pequeños, algo que aún no se puede lograr con entidades vitivinícolas, por ejemplo. La plata para comprar los abonos la provee el gobierno, del Fondo de las Economías Regionales, una caja que firmó la provincia cuando Cheppi fue Secretario de Agricultura de la Nación, y que permitió la llegada el mes pasado de 10 millones de pesos a San Juan. La plata llegó junto a los 5 millones que le correspondieron a San Juan por la devolución del 2,5% de las retenciones a la exportación de la uva y el vino.


