Un dato negativo para el bolsillo de los sanjuaninos: Desde enero a mayo, el acumulado de la suba de los precios en San Juan alcanzó 9,92%, superando en más del 10% el aumento que había tenido el año pasado en igual lapso, según los datos privados de la Fundación para Desarrollo Global (Fundeg). El dato se conoció ayer cuando la única consultora que mide aquí la inflación dio a conocer el índice de precios minoristas de mayo, que se ubicó en 1,84%.

La cifra confirmó que la inflación local este año se está acelerando a la dinámica que traían los aumentos de precios el año pasado. En el 2011 la misma consultora había medido un alza del 8,99% de enero a mayo. ‘’Los precios están creciendo este año por cuestiones monetarias, y no por un mayor consumo como fue el año pasado’’, explicó el economista Eduardo Coria Lahoz, presidente de la consultora . ‘’Hay una fuerte emisión monetaria y además, aunque el precio del dólar oficial es uno, los precios se marcan por el del dólar paralelo.

Esto es porque las empresas o sectores de la economía tienen un fuerte aumento de costos que están trasladando a los precios’’, explicó. ‘’Por eso estamos inmersos en el fenómeno denominado estanflación, que es algo muy contradictorio porque se produce cuando hay estancamiento con inflación’’, agregó.

Fundeg mide la inflación relevando los precios de una misma canasta de alimentos en los supermercados, y sin considerar las ofertas. Si bien el mes pasado la mayoría de los productos aumentaron, hay algunos cuyas alzas fueron notorias: tal es el caso de la yerba donde el kilo pasó de $15,97 en abril a los $24,45 de mayo, un incremento del 53,1%. Las hortalizas también aumentaron más del 20% al pasar el kilo promedio de $ 8,46 a $10,16 en la comparación mensual.

El arroz subió un 11,5%. Entre los que bajaron -y debido a la intervención estatal- está el aceite que pasó de $7,09 en abril a los $6,04 en mayo. El té, otro de los componentes de la canasta de alimentos; bajó un 19,7% intermensual. Con la inflación de mayo la Canasta Básica Total pasó a $3.990, o sea que es considerada pobre la familia con ingresos por debajo de esa cifra.