El temor a que la crisis hídrica pueda llegar a ocasionar una merma en la próxima cosecha ha hecho adelantar esta temporada los contactos entre bodegueros y productores para asegurar la uva suficiente para la molienda. Cuando los encuentros suelen comenzar en enero, esta vez dos meses antes, en noviembre, ya hay encuentros para discutir las condiciones. En las reuniones los viñateros están hablando de no menos de 35 pesos por kilo de uvas comunes, un 59% más que la vendimia pasada, cuando se pagaron en promedio 22 pesos, según dijeron fuentes del sector.

Como los bodegueros necesitan asegurarse la cantidad de uva suficiente para los lagares, todos los años hay contactos con viñateros para discutir precios, condiciones de pago y el adelanto de dinero para la cosecha. Pero esta vez hay una situación extraordinaria porque una sequía histórica hace temer a que la vendimia pueda ser sensiblemente inferior. Además, hay datos que indican que en Europa, por fenómenos meteorológicos adversos, con heladas, inundaciones y enfermedades de la vid relacionadas con estas condiciones, parecen haber tenido un impacto real en la cosecha y ya se anticipa que puede llegar a haber una caída del orden del 13% menos en la producción.

Con este panorama, fuentes del sector comentaron como Peñaflor y la mostera Enav ya han promovido encuentros con los viñateros y en los próximos días se sumará Fecovita e incluso se espera que también vengan bodegas mendocinas como Zuccardi, para asegurarse sobre todo variedades finas. En ese sector, el año pasado se pagaron en promedio 34 pesos y este año los productores quieren no menos de 60 pesos.

Pablo Martín, de la Mesa Vitícola, dijo que "las bodegas tienen apuro para asegurarse la uva suficiente para moler". Y mencionó que el 2022 puede ser un buen año para los vinos argentinos por los accidentes climáticos que se han registrado en Europa.

Desde la Cámara de Bodegueros, Mario Pulenta sostuvo que "hay movimiento con los viñateros con la idea de trabajar en conjunto. Es positivo empezar a diagramar la próxima cosecha". El dirigente fue prudente en cuanto al precio de la uva, es decir que de los valores que se están hablando son los pretensiones de los productores, pero todo estará sujeto a lo que vaya pasando.

Eduardo Garcés, titular de la Federación de Viñateros, expresó que "lo que están haciendo los bodegueros es asegurarse tener la uva suficiente y para nosotros debería ser un buen año".

Desde la Asociación de Viñateros Independientes (AVI), Juan José Ramos consideró que "no está mal que se empiece a hablar de los precios, porque los insumos han subido una enormidad".

Una de las estrategias que están usando los bodegueros para intentar cerrar acuerdos con los viñateros, además de precios y mejores condiciones de pago, son entregar, por ejemplo, fertilizantes, para colocar en los parrales y así obtener mejores rendimientos.

Un dato que no está ayudando a tonificar el precio del vino es que durante setiembre la demanda en el mercado interno cayó un 16,2% respecto al volumen comercializado en el mismo mes del año pasado. Y se suma a una tendencia negativa que se observa en el acumulado, que ya alcanza una retracción del 13,2% en los primeros nueve meses del año.

Entre las razones del fenómeno, según publicó el diario Los Andes, se encuentran la caída del poder adquisitivo, el aumento de los costos y el cambio de hábitos en el consumo, después de un 2020 con números muy buenos como consecuencia de la pandemia.

Patricia Ortiz, titular de Bodegas de Argentina, puso como ejemplo que "la gente volvió al trabajo y ya no almuerza en su casa, por lo que estamos viendo que el consumo va a seguir en baja".

Los cierto es que en el mercado vitivinícola los movimientos en previsión de la próxima vendimia ya han comenzado.

 

  • La última vendimia

En la última cosecha se recolectaron en total 2.122.091.558 kilos de uva en el país, es decir, un 4,58% más que los 2.055.725.509 cosechados en el 2020, y en el INV analizaron en un informe que fue porque no hubo tormentas graniceras fuertes ni pestes que mermaran el volumen. El pronóstico del instituto incluso había indicado una merma del 6,39%. "Estuvo dentro de los márgenes previstos", dijo el presidente del INV, Martín Hinojosa, cuando fue consultado, aunque advirtió que de todos modos fue una cosecha pobre, un 20% menos de los normal, pero destacó la buena calidad de la materia prima este año. "La calidad fue muy buena y no vi enfermedades por las lluvias", indicó.

La vendimia 2021 no fue tan mala como se esperaba en cuanto a volumen, al cosecharse casi un 5% más que en el 2020, cuando las estimaciones previas indicaban que iba a ser menos. Habrá que ver qué pasa en en el 2022.

 

Comunes

22  Es, en pesos, lo que se pagó en promedio por el kilo de uva de variedades comunes en la vendimia pasada. Ahora quieren un 59% más.