El  Gobierno abrió el paraguas frente a la suba de los precios. Esa fue la señal que envió ayer el presidente del Banco Central (BCRA), Federico Sturzenegger, al advertir que "se vienen tres meses más delicados en materia de inflación" por el incremento en las tarifas de servicios públicos pero también de los precios no regulados, como son los alimentos.

 

El jefe de la autoridad monetaria difundió su "nota de cautela" durante un almuerzo en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas, donde respaldó el esquema de paritarias impulsado por la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y negó que el tipo de cambio sea utilizado como un "ancla" de la inflación.

 

El funcionario reconoció que la autoridad monetaria observó en febrero "un repunte en la evolución de los precios", en relación al mes previo. Este incremento fue motorizado, según Sturzenegger, por los precios regulados, "pero además porque el ritmo de 1,2% a 1,3% mensual que llevan los precios no regulados desde noviembre es demasiado alto para lo que pretendemos para este año".

 

El funcionario aseguró que "durante estos meses la corrección de precios regulados moverá al nivel general de la inflación algo por encima de lo que venimos experimentando". Así se refirió a los aumentos en la tarifa eléctrica que comenzaron a regir este mes y en la del gas, cuya resolución se tomaría después de la audiencia pública prevista para el 10 de marzo.

 

Luego de destacar "la notoria desaceleración" de la inflación en el segundo semestre del 2016, el titular del BCRA señaló que la entidad "está tomando sus decisiones de política monetaria en pos de alcanzar un nivel de inflación núcleo que permita lograr el cumplimiento de las metas" hacia fin de año" del 12 al 17%.

 

En ese sentido, justificó la decisión de mantener la tasa de referencia en 24,75%, fijada en ese nivel desde el 29 de noviembre pasado. "No vemos margen alguno por el momento para el relajamiento de la política monetaria", sostuvo.

 

En cuanto a los salarios, Sturzenegger destacó el hecho de que las negociaciones estén "alineadas" con las metas inflacionarias, en lugar de guiarse por la inflación pasada. "Vemos que las negociaciones salariales se están llevando adelante con un foco claro en el futuro", sostuvo

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Como ejemplo, citó el acuerdo alcanzado por Vidal con los gremios estatales de Buenos Aires (excepto ATE), que contempla una suba del 18% para el 2017, dividida en cuatro tramos cuatrimestrales, con la posibilidad de ajustes en caso de que la inflación supere esa pauta.

 

Con todo, admitió que "un aumento salarial levemente por encima de la banda inflacionaria no compromete su cumplimiento". La semana pasada, los bancarios cerraron un aumento del 24% anual desde enero, con un bono de hasta $40.000 que según algunas entidades eleva el incremento al 27%.

 

Por otra parte, el jefe del Central defendió el régimen de flotación cambiaria, que permite mantener hoy -estimó- un tipo de cambio real multilateral un 31% por encima del previo al fin del cepo. "Es importante remarcar que el mismo no constituye un ancla de nada para este BCRA, así como tampoco es un elemento que será manipulado adrede como herramienta de corrección", sostuvo.

 

Por último, reveló que el BCRA está "en conversaciones" con los bancos para que no cobren por ahora una comisión del 1% por la recepción de depósitos en efectivo. Esa conversación ocurrió luego de que comercios y empresas se quejaran por la medida anunciada por las entidades financieras.