El nacimiento del Ente Nacional Regulador de la Gas y la Electricidad (ENRGE) —el nuevo organismo que unifica a los ex ENARGAS y ENRE— se ha transformado en un verdadero polvorín. Lo que debía ser una transición administrativa hacia una mayor eficiencia regulatoria se convirtió en un escenario de batallas campales, tanto públicas como privadas.
La agenda del nuevo ente hoy está dominada por disputas de poder, reclamos salariales, quejas edilicias y, lo más grave, fuertes denuncias de corrupción y conflictos de intereses que ya provocaron la primera renuncia de peso en la cúpula.
Funcionarios "de ambos lados del mostrador"
El dato que más alarmas encendió en el sector es que parte de los nuevos funcionarios arrastran denuncias que afectan directamente su idoneidad para el cargo.
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Fabián Marcelo Bello (Gerente de Desempeño y Economía del ENARGAS): Según consta en su propia declaración jurada de bienes, el funcionario admitió que invierte y percibe dividendos de las mismas empresas a las que debe controlar. Bello declaró participaciones por $5.794.800 en Pampa Energía (controlada mayormente por el grupo de Marcelo Mindlin) y por $12.891.770,15 en Transportadora de Gas del Sur (TGS). Ambas firmas operan dentro del sistema de transporte y distribución de gas natural en el país, ámbito que el ENARGAS debe regular y supervisar.
Eric Oscar Salomone Strunz (Gerente de Recursos Humanos y Relaciones Institucionales del ENARGAS): Fue denunciado inicialmente por presunto enriquecimiento ilícito. Su situación derivó en una nueva investigación judicial luego de que rectificara su declaración jurada y saliera a la luz la aparición de un millonario crédito.
La sombra del escándalo sobre la minería de San Juan
En medio de los flashes informativos, está habilitado el llamado a una audiencia pública clave para la infraestructura eléctrica de San Juan, donde se discute una obra de US$ 500 millones.
El proyecto, impulsado por Vicuña, busca ampliar la capacidad de transporte eléctrico de 132 kV a 500 kV, una obra civil indispensable para abastecer a los megaproyectos mineros que avanzan en la provincia. La convocatoria fue reactivada tras los planteos del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) de San Juan, que exigió abrir el debate antes de tomar decisiones a largo plazo, incluyendo el polémico pedido de prioridad de uso sobre la capacidad remanente de la línea.
Sin embargo, el futuro de la audiencia es un enorme signo de pregunta. Fuentes consultadas por el medio especializado Minería & Desarrollo expresaron su profunda sorpresa por el nivel de los escándalos de corrupción que tomaron estado público. Las mismas fuentes advirtieron que, si bien la audiencia sigue confirmada, "se podría caer en cualquier momento" debido a los enormes intereses en juego y a las denuncias judiciales que se están preparando contra los funcionarios que osen firmar las resoluciones en este contexto.
Contratos de consultoría y portazos: los motivos de la renuncia de Lamboglia
Las tensiones internas no son nuevas. Según reveló oportunamente EconoJournal, la fuerte interna entre los directivos venía erosionando la gestión desde antes de que el organismo terminara de constituirse formalmente. El punto de quiebre definitivo se dio esta semana con la renuncia de Darío Lamboglia, quien se venía desempeñando como interventor del ENRE antes de la unificación.
Los detonantes de la ruptura:
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La batalla por los contratos: El pasado 8 de abril, Lamboglia sugirió formalmente congelar y no renovar ningún contrato en los entes hasta que el ENRGE estuviera operando plenamente. Sin embargo, miembros del nuevo directorio desconocieron su autoridad y renovaron de forma exprés por seis meses unos 73 contratos del ENARGAS que vencían el 30 de junio.
Planta permanente y asesores: Se le recrimina a la conducción haber promovido el pase a planta permanente de Marcela Paula Valdez (asesora del exinterventor Carlos Casares). Además, existía un choque frontal con el directivo Nachón, quien pretendía mantener un costoso cuerpo de asesores externos, mientras Lamboglia exigía que esas tareas fueran cubiertas por el personal de línea de la casa.
La insólita disputa por las oficinas: La nueva sede del ENRGE se fijó en el histórico edificio del ENRE en Madero al 1000. Sin embargo, Nachón se negó sistemáticamente a trasladarse allí argumentando que "no estaban dadas las condiciones edilicias".
El final de la historia se desencadenó el pasado jueves, durante una reunión de directorio clave para aprobar las subas de tarifas. Ante la inasistencia de Nachón, la paciencia de Lamboglia llegó a su fin. El ahora exfuncionario, quien padece de diabetes, decidió dar un paso al costado argumentando que no estaba dispuesto a que las internas de corrupción y los desmanejos de sus pares terminaran afectando severamente su salud.