El vínculo entre San Juan y La Rioja alrededor de la minería transitó algunas de las semanas más complejas de su historia entre abril y mayo. Pero a pesar de los cruces por los proyectos Vicuña y Lunahuasi, ahora las provincias tendrán un acercamiento a través de un acuerdo con la Facultad de Exactas de la UNSJ, que venía gestándose desde 2025.
Es que esta semana se reunirán en la provincia autoridades riojanas y de la institución educativa para firmar un acta complementaria en la que los investigadores locales harán el inventario de glaciares de La Rioja. Replicarán el modelo que utilizó la universidad cuando empezó a hacer el local en 2009 y que hasta la actualidad siguen monitoreando.
José Castro, decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, dijo que esto es un reconocimiento al trabajo que se hizo a nivel local y que “proyecta la universidad y en particular a la facultad en ámbitos fuera de la provincia y la consolida como un referente regional en este tipo de trabajos”.
Esta señal llega también luego del debate de Ley de Glaciares, en la que se discutió si las provincias podían hacerse cargo de este trabajo. San Juan fue la única que pudo demostrar en el Congreso de la Nación haber avanzado hasta llegar a los estudios de tercer nivel, en los que se mide a lo largo del tiempo el aporte hídrico de una geoforma, tanto glaciar como periglaciar.
Tras la firma de este convenio, para la que restan algunos pasos administrativos menores, se espera que empiecen los trabajos por parte del Gabinete de Geocriología, Glaciología, Nivología y Cambio Climático, el mismo que trabajó en San Juan. La UNSJ aportará la capacidad de sus profesionales y técnica, mientras que el fondeo será 100% de parte de la provincia de La Rioja.
Si bien Castro aseguró que durante los cruces entre las provincias no hubo demoras en la negociación por el acta acuerdo, la llegada a buen puerto del mismo permitirá otra señal clave. Es que entre quienes visitarán la UNSJ para firmar el compromiso estarán algunos de las integrantes del gabinete de Ricardo Quintela, que había criticado a proyectos mineros de San Juan.
Un trabajo conjunto, en medio del conflicto
San Juan y La Rioja protagonizaron al menos dos cruces graves durante abril y mayo, que tuvieron su raíz en proyectos mineros ubicados en Iglesia. En ambos casos la provincia vecina pidió hacer revisiones de trabajos aprobados por autoridades ambientales locales y participar de los impactos positivos de las inversiones.
El primero fue en abril, cuando un juzgado riojano, por pedido del gobierno de Quintela, exigió paralizar el uso del camino de la minera Vicuña por Guandacol y también frenar los trabajos en el proyecto, aunque se encuentra íntegramente en San Juan. La segunda parte del reclamo no fue cumplida, ya que la autoridad de la Justicia riojana no podía intervenir en tareas que el gobierno local aprobó.
Cuando este problema parecía estar relacionándose, tras una reunión entre la empresa y el gobierno de Quintela, hubo un segundo reclamo. Esta vez en redes sociales y por parte del ministro de Producción vecino, Ernesto Pérez, quien aseguró que había parte de la actividad de Lunahuasi que afectaba a La Rioja por estar cerca del límite.
Si bien este último cruce incluyó una fuerte respuesta política desde San Juan, finalmente no se concretó en medidas judiciales u otras acciones oficiales. Ahora, uno de los ministros que podría llegar a firmar el acuerdo con la UNSJ es Pérez, ya que es la autoridad de Producción y Ambiente de la provincia vecina.
La firma del convenio tendrá presentes a este ministerio, el de Minería y por parte de la UNSJ al Rector Tadeo Berenguer y el decano de la Facultad de Exactas, Jorge Castro. Este último dijo que si bien todos estos cruces entre las provincias se dieron durante las negociaciones del acuerdo, no afectó a los avances.
Incluso dijo que la UNSJ se mantuvo al margen de estos problemas, aunque resaltó que la misión de la facultad y sus profesionales es “hacer este trabajo y si sirve para aportar y que no haya roces, vamos a aportar lo que sea necesario”, explicó.
Un reconocimiento a la capacidad local
Castro detalló que desde el año 1990 la UNSJ tiene un convenio marco de colaboración con la provincia de La Rioja, pero que hasta ahora no habían tenido oportunidad de utilizarlo. Fue en 2025 cuando las autoridades vecinas acercaron un pedido para hacer el inventario provincial, usando no solo el modelo sanjuanino, sino contratando a sus especialistas.
“Se empezó a hablar antes que se tratara la ley en el congreso, probablemente por el impulso que tuvo la minería de San Juan y cómo crecieron las expectativas de inversiones con el RIGI”, detalló el decano. Hace unos tres meses se oficializó la propuesta y él empezó a trabajar durante el armado administrativo.
En el modelo al que llegaron, la UNSJ pone a disposición al equipo de especialistas, que cuenta con experiencia en el marco y La Rioja fondeará el trabajo, que está previsto que se desarrolle durante dos años y puede extenderse por otros dos. Para eso, acordaron que el pago se hará primero un 40% de los fondos destinados al firmarse el acuerdo, otro 30% a mitad de la tarea, cuando se presente un informe y el restante 30% una vez finalizada, con la información oficial.
Los investigadores desarrollarán durante este proceso las primeras dos fases del inventario. La primera se concentra en contabilizar las geoformas, identificando el lugar donde se encuentra. En la segunda hay mayor trabajo de campo y se hace una clasificación detallada de las mismas, visitando los lugares donde están.
La tercera fase del inventario de glaciares no está dentro del acuerdo firmado por las provincias, aunque podría sumarse después. En este nivel de estudio determinan de forma cuantitativa cuál es el aporte hídrico a la cuenca de la geoforma, pero implica además gastos más altos y monitoreo durante un tiempo determinado, que suele ser entre un año o dos, con instrumental especial.