El mercado financiero argentino arrancó septiembre con una señal positiva. El riesgo país cayó este miércoles hasta los 496 puntos básicos y volvió a ubicarse por debajo de la barrera de los 500, un nivel que no conseguía perforar desde mediados de agosto.
El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió alrededor de 1,6% durante la jornada, acompañado por una recuperación de los bonos soberanos en dólares. Los títulos bajo legislación extranjera mostraron avances de hasta 0,2%, mientras que los Bonares llegaron a subir 0,4%.
La mejora permitió revertir parcialmente el deterioro que habían mostrado los activos argentinos durante agosto, un mes en el que el riesgo país sumó alrededor de 80 puntos básicos y llegó a superar las 530 unidades. La última vez que había cerrado debajo de 500 fue el 17 de agosto, cuando se ubicó en 489 puntos.
Qué impulsó la baja del riesgo país
El movimiento estuvo acompañado por un mejor clima alrededor de los activos argentinos y por las señales provenientes de Estados Unidos. Entre ellas apareció el respaldo del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, quien esta semana volvió a destacar el rumbo económico del país y afirmó que Argentina está ante una “oportunidad histórica” dentro del hemisferio occidental.
También incidieron expectativas económicas locales, entre ellas las proyecciones privadas de una inflación de agosto inferior al 2% y la recuperación del precio de la soja, factores que fueron señalados por analistas como elementos favorables para los bonos argentinos.
En Wall Street, los ADRs argentinos operaban mayoritariamente en terreno positivo, mientras que en Buenos Aires el S&P Merval también avanzaba. Las acciones locales lograban así desacoplarse parcialmente de una jornada internacional más cautelosa.
Por qué es importante bajar de los 500 puntos
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento que exigen los inversores para tener bonos argentinos y el que ofrecen los títulos del Tesoro estadounidense, considerados como referencia de menor riesgo. Cuanto menor es ese diferencial, menor es la percepción de riesgo sobre la deuda argentina y mejores pueden ser las condiciones para acceder eventualmente al financiamiento internacional.
Perforar los 500 puntos representa por eso una señal favorable, aunque todavía queda distancia respecto del objetivo que el Gobierno mencionó como referencia para regresar de forma sostenida a los mercados internacionales. En distintos momentos, el equipo económico apuntó a llevar el indicador por debajo de los 400 puntos básicos.
Por ahora, la atención estará puesta en determinar si la baja puede sostenerse durante las próximas ruedas. Después de un agosto adverso para la deuda argentina, septiembre comenzó con bonos en recuperación, acciones en alza y el riesgo país nuevamente por debajo de una barrera clave.