El riesgo país argentino subió 1,7% hasta los 533 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, en una jornada en la que los activos locales mostraron un comportamiento más débil que las principales plazas internacionales.
El indicador avanzó 1,7% y volvió a superar la barrera de los 500 puntos. Los bonos argentinos terminaron mayormente en baja y el S&P Merval retrocedió, en una rueda en la que los mercados internacionales mostraron una recuperación.
El riesgo país argentino subió 1,7% hasta los 533 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, en una jornada en la que los activos locales mostraron un comportamiento más débil que las principales plazas internacionales.
El avance del indicador elaborado por JPMorgan estuvo acompañado por una caída de los bonos soberanos, mientras que el S&P Merval retrocedió 0,5% en pesos y 0,2% medido en dólares. La evolución de los activos argentinos contrastó con el rebote registrado en Wall Street y la baja del petróleo.
En el segmento de renta fija, los bonos Globales cedieron cerca de 0,6% en promedio. Entre los principales títulos, el GD29 cayó 0,57%, el GD30 perdió 0,28%, el GD38 retrocedió 0,63%, el GD41 bajó 0,86% y el GD46 terminó con una baja de 1,41%.
El movimiento se produjo pese a que el escenario externo mostró una mejora durante la rueda. Wall Street cerró con fuertes subas, impulsado por expectativas de avances diplomáticos vinculados al conflicto con Irán y por la caída del precio del petróleo.
El Brent retrocedió 3,4%, hasta los USD 100,34, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años volvió a ubicarse por debajo del 5%. La moderación del precio del crudo contribuyó a aliviar parte de las preocupaciones relacionadas con la inflación y las tasas de interés.
En el plano doméstico, uno de los principales focos está puesto en el mercado de pesos y los vencimientos de fin de septiembre. El Ministerio de Economía buscará canjear unos $5,43 billones de una letra dólar linked, monto equivalente a cerca del 40% de los compromisos que quedan hasta el cierre del mes.
La operación contempla ofrecer instrumentos con vencimientos en octubre, noviembre y junio de 2028. El antecedente inmediato es el canje realizado en agosto, que registró una aceptación del 34,1%.
En paralelo, la oferta de dólares del sector agropecuario se mantuvo elevada, aunque esa dinámica todavía no se tradujo en un aumento equivalente de las compras del Banco Central.
La autoridad monetaria acumula alrededor de USD 205 millones de compras en septiembre, unos USD 15 millones diarios, frente a una liquidación agropecuaria promedio cercana a USD 170 millones por jornada. Otros sectores, en tanto, presentan una demanda neta estimada en unos USD 154 millones diarios.
El mercado también seguirá durante los próximos días nuevos datos económicos, entre ellos el índice de salarios de julio, el EMAE de julio y el balance cambiario de agosto, además de la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos de fin de mes.
Dentro de las acciones, la caída del S&P Merval estuvo concentrada en algunos papeles de elevada ponderación. YPF perdió 2,96% y cerró en $8.500, con operaciones por casi $29.000 millones, muy por encima del volumen negociado por otros integrantes del panel.
El retroceso de la petrolera coincidió con la baja del Brent, en una jornada en la que las expectativas de una eventual distensión en Medio Oriente y una recuperación parcial de las exportaciones sauditas redujeron parte de la presión sobre el precio del crudo.
También terminaron en terreno negativo Central Puerto (-2,30%) y TGS (-1,76%).
En sentido contrario, TGN avanzó 2,90% y Telecom ganó 2,78%, mientras que Metrogas subió 2% y Loma Negra terminó con una mejora de 1,14%.
El mercado de deuda en pesos, en tanto, mostró una dinámica más estable. Entre las LECAP y BONCAP, el T30J7 avanzó 0,03%, mientras que el T30A7 cedió 0,05%, el T31Y7 perdió 0,03% y el T15E7 bajó 0,07%.
El contraste con los mercados estadounidenses fue uno de los datos destacados de la jornada. El S&P 500 subió 1,6%, el Nasdaq avanzó 2,3% y el Dow Jones ganó 0,8%, mientras que el índice tecnológico alcanzó un nuevo récord.
La recuperación estuvo acompañada por una mejora en las compañías vinculadas con inteligencia artificial y semiconductores, luego de las dudas que habían predominado en el sector durante las últimas ruedas.
La baja del petróleo y el retroceso del rendimiento del Treasury a 10 años por debajo del 5% también funcionaron como factores de alivio para los mercados internacionales.
Sin embargo, la mejora externa no logró trasladarse plenamente a los activos argentinos. La nueva suba del riesgo país hasta 533 puntos, la caída de los bonos soberanos y el retroceso de acciones de peso como YPF marcaron una rueda en la que el mercado local volvió a mostrar una dinámica propia frente al escenario internacional.