Los activos argentinos volvieron a operar bajo presión este miércoles, en una jornada marcada por el deterioro de los bonos y las acciones. El riesgo país subió casi 2% y cerró en 566 puntos básicos, con lo que acumuló su octava rueda consecutiva en alza y alcanzó su mayor nivel en cinco meses.
En paralelo, el S&P Merval cayó 1% en pesos y 1,3% medido en dólares, extendiendo a cuatro jornadas la racha negativa. El escenario local se combinó con una jornada adversa en los mercados internacionales, donde Wall Street terminó con bajas generalizadas y volvieron a subir los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
El financiamiento del Tesoro, en el centro de la atención
En el mercado local, los inversores mantuvieron el foco en las condiciones de financiamiento del Tesoro y los próximos vencimientos de deuda. La atención quedó puesta en la última licitación de septiembre, luego del reciente canje de instrumentos dólar linked que permitió reducir parte de los compromisos previstos para fin de mes.
En paralelo, Luis Caputo mantuvo reuniones con inversores en Nueva York, entre ellas un encuentro organizado por J.P. Morgan. Sin embargo, los bonos continuaron retrocediendo en las ruedas posteriores y el riesgo país permaneció por encima de los 550 puntos, manteniendo el acceso al financiamiento como uno de los principales focos del mercado.
Los bonos en dólares volvieron a caer
Entre los títulos soberanos en dólares, las bajas fueron generalizadas. El AL35 cayó 1,70%, mientras que el AN29 perdió 1,55% y el AE38 retrocedió 1,26%. Entre los Globales, el GD35 bajó 0,90% y el GD41 cedió 0,91%.
Los instrumentos en pesos, en cambio, mostraron movimientos más moderados. Las Lecap y los Boncap de referencia finalizaron entre la estabilidad y leves bajas, mientras que los bonos CER registraron variaciones acotadas y los Bopreales tuvieron un desempeño mixto.
El incremento de las tasas internacionales agregó presión sobre los activos argentinos. Según explicó Leo Anzalone, de Cepec, una mayor rentabilidad de los bonos estadounidenses reduce el atractivo relativo de los mercados emergentes con mayor riesgo crediticio y eleva la prima que deben pagar países como Argentina.
Los bancos encabezaron las pérdidas del Merval
En la Bolsa porteña, las acciones bancarias concentraron buena parte de las bajas. Supervielle perdió 3,04%, Galicia cayó 2,94%, Banco Macro retrocedió 2,67% y BBVA cedió 2,57%.
El sector energético también terminó mayormente en rojo. TGN cayó 1,60%, TGS 0,73%, Central Puerto 0,64% y Pampa Energía 0,29%. La excepción fue YPF, que avanzó 1,64%, mientras Banco de Valores ganó 0,37%.
También registraron descensos Edenor (-2,08%), Telecom (-0,99%) y Aluar (-0,94%), en una jornada de retrocesos extendidos entre distintos sectores.
Los ADR argentinos que cotizan en Wall Street también terminaron mayormente en baja, con descensos que llegaron hasta el 3,9%.
Wall Street también cerró en negativo
El escenario externo sumó presión. El S&P 500 cayó 0,75%, el Nasdaq perdió 1,13% y el Dow Jones retrocedió 0,7%. En las materias primas, el petróleo avanzó 2,2% y se mantuvo por encima de los 90 dólares, mientras que el oro bajó 1,2%.
Los inversores siguieron con atención los datos de actividad de Estados Unidos. El PMI compuesto preliminar de S&P Global pasó de 56 a 58,4 puntos en septiembre, una señal de mayor dinamismo de la economía estadounidense que contribuyó a moderar las expectativas de una rápida flexibilización monetaria.
Según Puente, hace un mes los futuros descontaban una tasa cercana al 3,9% para fin de año, mientras que actualmente incorporan un nivel próximo al 4,2%. En ese contexto, la combinación de actividad firme, tasas internacionales elevadas y un petróleo por encima de los 90 dólares mantuvo exigentes las condiciones financieras y volvió a pesar sobre la deuda argentina.