Durante enero y febrero las ventas repuntaron levemente y los ferreteros sanjuaninos venían con esperanza el comienzo del año. Con un buen ritmo en la actividad pese a la temporada veraniega los llevó a estimar que con el paso de los meses la demanda iría en crecimiento, pero el escenario resultó ser otro. En solo un mes registraron más del 10% de la caída en las ventas, conforme señalaron desde la Cámara de Ferreteros y Repuesteros de San Juan.
Juan Janavel, presidente de la entidad, explicó a DIARIO DE CUYO que el principal factor detrás de la baja en las ventas es la caída del poder adquisitivo. “Hubo un repunte en enero y febrero, pero en marzo tuvimos una caída del 10 al 12%. La mayor esperanza esta puesta en la minería, pero no llega el reactive, el impacto esperado no se da y eso se siente en el mercado”, destacó el empresario.
Según el análisis realizado entre los socios del espacio, quienes están atravesando un presente más complejo son los locales ubicados en departamentos alejados como aquellos que son considerados “barriales”. Sucede que, al ser unidades de negocio más reducidas y con menor clientela fija, registran un porcentaje de ventas son menores y por ende la ganancia no logra verse al cerrar los números.
“La verdad es que estamos muy castigados. Stock tenemos, pero no lo queremos ‘comer’ porque sino no vamos a tener que vender. Estamos con una incertidumbre grande tras los datos del primer trimestre, que terminó mostrando un escenario bastante complejo. No vemos mucho más horizonte que el actual”, reflexionó Janavel.
Debido a este escenario, muchos de los ferreteros sanjuaninos apuestan a solo renovar la mercadería que se está vendiendo para evitar un sobrestock que luego no se pueda ubicar en el mercado. Además, gran parte de los locales están tratando de absorber los aumentos, ya que si los trasladan al consumidor lo hacen a riesgo de perder las ventas.
Sobre este punto, Janavel detalló que durante la primera semana de abril registraron un aumento promedio del 4 al 8% en listas de algunos proveedores. “Como no tenemos ventas, tratamos de ir amortizando para que el cliente compre. Tenemos que vender. Ofrecemos artículos de tercera necesidad, por lo que cualquier estrategia que nos permita sobrevivir es bienvenida”, aseguró.
En manos de cada ferretero están las diversas estrategias que se implementan para lograr un repunte en las ventas, para ser atractivos ante los consumidores, tanto mayoristas como minoristas. Sin embargo, Janavel destacó que se van agotando las ideas y las maniobras que tienen a disposición, por lo que solo les queda esperar que los próximos meses la situación no empeore.