5 de mayo de 2026 - 19:39

Fuerte apoyo de la industria vitivinícola de San Juan a la quita del aporte obligatorio para la COVIAR: bogedas y viñateros celebraron

Los representantes del sector del vino respaldaron la medida del ministro de la Desregulación de la Nación, Federico Sturzenegger.

La decisión del Gobierno nacional de dar por finalizado el Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI) y eliminar el aporte obligatorio que financiaba a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) encontró un fuerte respaldo en San Juan. Tanto bodegueros como viñateros coincidieron en que se trata de un cambio necesario para descomprimir la estructura de costos y revisar el funcionamiento del esquema institucional del sector.

La medida, instrumentada a través de la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, por orden del ministro de la Desregulación, Federico Sturzenegger, establece el cierre formal del PEVI en un plazo de tres meses y pone fin a las contribuciones compulsivas que recaían sobre cada kilo de uva elaborado, vino fraccionado y otros productos derivados. A partir de ahora, Coviar continuará existiendo, pero sin la posibilidad de ejecutar ni financiar ese plan, mientras que los fondos recaudados pasarán al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), junto con una rendición completa de lo actuado.

El propietario de Aguma, Oscar Biondolillo, dijo a DIARIO DE CUYO: "Es una muy buena medida del Gobierno nacional que la industria vitivinícola está festejando. Se impuso la lógica y la coherencia, ya que no se podía tener la voluntad de participar o no, y se dejó de tener en cuenta los intereses personales. El aporte a COVIAR significa para las bodegas un costo extra sin ningún tipo de beneficio".

En ese sentido, ahondó: "Los objetivos trazados en el PEVI 2020 de aumentar las ventas en mercado interno y las exportaciones no fueron alcanzados por lo que no tenía sentido su funcionamiento y la obligatoriedad del pago ante tan manifiesto fracaso y tan mal uso de los recursos disponibles".

Paraa Biondolillo, "innecesariamente hubo que llegar a esta determinación ya que el año pasado en ves de judicializar el intento de cierre se debería haber acatado la decisión de hacer los aportes voluntarios. Si la COVIAR era 'tan eficiente' como sus directivos manifestaban ser, podrían haber seguido funcionando con los aportes voluntarios de las bodegas que estuviesen de acuerdo con su funcionamiento".

Desde la Cámara de Bodegueros de San Juan, presidida por Mauricio Colomé, manifestaron un respaldo explícito a la decisión nacional y calificaron la eliminación del canon como “largamente esperada”. En un comunicado, señalaron que se trata de “una medida necesaria y largamente esperada por el sector”, al tiempo que cuestionaron que el esquema anterior imponía “aportes obligatorios… sin contemplar su realidad económica ni su voluntad de participación”. En ese marco, advirtieron que ese sistema “impactaba directamente sobre la estructura productiva”, afectando la competitividad en un contexto adverso.

En la misma línea se expresó la Asociación de Viñateros Independientes, presidida por Juan José Ramos, que históricamente había cuestionado el rol de COVIAR. La entidad fue contundente al afirmar que el plan “no garantizaba la rentabilidad del productor primario” y que, lejos de cumplir sus objetivos, “todos los índices fueron negativos”. Incluso remarcaron que “desaparecieron en ese período casi la mitad de los viñateros”, en una evaluación crítica del impacto del PEVI sobre el entramado productivo.

Por su parte, Andrés Berzenkovich, de Viñedos Pie de Palo, expresó: "Estamos de acuerdo con la supresión del cobro obligatorio. Estamos en momentos difíciles. Muchas veces queremos vender un vino y tenemos que salir a pedir prestada plata para poder pagar la COVIAR. Y la verdad que no obtuvimos los resultados esperados. En un momento, participé del Directorio de la COVIAR y me costó mucho meter proyectos para beneficiar a San Juan. Específicamente en la parte de promoción de vinos. Necesitamos más bodegas que trabajen, no menos, y que quieran poner el vino y levantarlo en las góndolas de la Argentina".

A ese respaldo se sumó la visión de Bodegas de Argentina, representada por el sanjuanino Mario Pulenta, que valoró aspectos concretos de la resolución y habló de un “nuevo paradigma para la industria” y el inicio de “una etapa de mayor libertad y responsabilidad sectorial”. Entre los puntos destacados, remarcaron el fin inmediato de los aportes obligatorios, lo que implica “un alivio financiero directo y urgente”, y el cese de la recaudación por parte del INV, medida que permitirá que “los recursos de la industria permanezcan en los establecimientos”.

También subrayaron la exigencia de transparencia al considerar clave que COVIAR deba presentar “un informe detallado de cierre con rendición de cuentas completa”, y destacaron que los fondos remanentes pasen al INV. Desde la entidad insistieron en que “el fin de la intermediación coactiva de la COVIAR no significa el fin de la planificación estratégica”, sino una oportunidad para avanzar hacia “una gestión más eficiente, liderada por el sector privado”.

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