La actividad industrial argentina volvió a mostrar señales de debilidad en septiembre y no logró consolidar la recuperación parcial registrada en agosto. Dos relevamientos privados coincidieron en que la producción continúa en terreno negativo durante 2026, aunque presentaron diferencias en sus estimaciones sobre la magnitud de la caída.
Según la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la producción industrial cayó 2,9% interanual en septiembre y acumuló una contracción del 1,4% entre enero y septiembre. En tanto, Orlando J. Ferreres y Asociados calculó un retroceso interanual del 1,5% para el mes y una baja acumulada del 2,3% en los primeros nueve meses del año.
Las mediciones también difirieron en la comparación mensual. FIEL registró una caída desestacionalizada del 0,9% respecto de agosto, mientras que Ferreres estimó una leve suba del 0,1%, lo que representa un nivel prácticamente estable.
Pese a las diferencias metodológicas, los dos relevamientos reflejan que la industria todavía no consigue revertir la tendencia negativa y presenta resultados muy dispares según la rama de actividad.
FIEL advirtió sobre una nueva fase de contracción industrial
El informe de FIEL señaló que la producción industrial acumula cinco meses consecutivos de caída en la medición desestacionalizada, una secuencia que se extiende a seis meses cuando se considera el componente de tendencia-ciclo.
El tercer trimestre cerró con una baja interanual del 3,2% y una contracción del 4,3% frente al segundo trimestre, una vez eliminados los efectos estacionales. Además, la entidad destacó que la caída alcanzó a más del 60% de los sectores durante ese período.
A partir de estos indicadores, FIEL consideró que la industria estaría atravesando una nueva fase de contracción, luego de la mejora parcial que había mostrado en agosto.
Refinación de petróleo, entre los sectores que crecen
En el acumulado de los primeros nueve meses de 2026, la refinación de petróleo lideró los avances, con una suba del 8,2%. Detrás se ubicaron las industrias metálicas básicas, con un crecimiento del 5,1%; alimentos y bebidas, con 2,2%; y papel y celulosa, con 1,5%.
En el caso de la refinación, septiembre estuvo condicionado por una parada programada en el Complejo Industrial La Plata. Sin embargo, el volumen de petróleo procesado durante el año se acercó al récord registrado en 2007, según el relevamiento.
La industria alimenticia también mantuvo un resultado positivo en el acumulado, aunque con una moderación del ritmo de crecimiento. Entre los factores mencionados por FIEL se encuentran el aumento de la faena porcina y una marcada caída de la faena vacuna, en un contexto de recuperación de los rodeos, menor demanda interna y exportaciones en niveles récord.
La industria automotriz acumula una caída del 17,2%
En el extremo opuesto, la industria automotriz registró el mayor retroceso acumulado, con una baja del 17,2%. Le siguieron los minerales no metálicos, con una caída del 5,3%; los despachos de cigarrillos, con 5,2%; y la metalmecánica, con 3,8%.
En el sector automotor, FIEL indicó que las ventas mayoristas retrocedieron por octavo mes consecutivo. La contracción fue más marcada en los envíos a concesionarias de vehículos de fabricación nacional, en un escenario de caída de los patentamientos y mayor participación de marcas chinas y vehículos electrificados e híbridos.
Por su parte, los minerales no metálicos mostraron una leve mejora en septiembre, impulsada por la recuperación de los despachos de cemento después de varios meses de estancamiento.
Los bienes de capital y los durables, entre los más afectados
La evolución de la industria también presenta diferencias según el destino de los productos. Los bienes de consumo no durable acumularon una suba del 1,4% durante los primeros nueve meses del año, mientras que los bienes de uso intermedio avanzaron 0,4%.
En cambio, los segmentos vinculados con la inversión y el consumo de productos duraderos registraron las mayores caídas. Los bienes de capital retrocedieron 7,6%, mientras que los bienes de consumo durable cayeron 9,4%.
Estos resultados muestran que la debilidad industrial no afecta a todas las actividades por igual, pero golpea con mayor intensidad a sectores vinculados con la producción de maquinaria, la inversión y la compra de bienes duraderos.
Con septiembre nuevamente en terreno negativo, los datos privados reflejan que la recuperación industrial todavía no logra consolidarse y que el desempeño del último trimestre será clave para determinar cómo cerrará el sector en 2026.