El sector vitivinícola atraviesa una crisis histórica que atraviesa todos los eslabones de la cadena productiva y que cambia la forma de trabajo. La forma de incorporar personal también vive cambios, tanto para los trabajos estables como los de temporada intensiva.
Así lo detalló Fernanda Bazán, referente de Grupo Gestión, una empresa que trabaja con recursos humanos en la industria de toda la región, tanto San Juan como Mendoza. Según dijo, los factores de la coyuntura que más marcan la agenda tiene que ver con las problemáticas de mercado y con mayor incidencia de fenómenos climáticos inesperados.
Ante esto, la especialista dijo que la industria y el sector primario vinculado a la uva deben optar por mejorar y profesionalizar la toma de trabajadores. Con esto, dijo, se busca ser más eficiente en el largo plazo y tener una organización que le de previsibilidad al trabajo, incluso cuando se espera que sea una temporada con imprevistos.
En medio de la baja de la demanda del vino a nivel global y en el mercado interno, en San Juan el sindicato Foeva dijo a mediados de la temporada que la oferta económica a los trabajadores era baja. Los cosechadores encontraron precios bajos por el tacho de uva y esto impulsó que muchos de los trabajadores que fueron llamados no tenían experiencia.
Florencia Bazán dijo que esto se notó en el trabajo que hacen y dividió entre “el trabajador fidelizado, que mantiene su fuente todo el año y el grupo de temporada, donde el cosechador que lo hizo toda la vida puede irse a otro rubro si la oferta salarial es baja”, dijo. Esto, dijo, se ve más en San Juan cuando aparecen oportunidades en la minería que es “un gran competidor”.
A esto se suma también que “no cualquiera se adapta al trabajo, lo que afecta la renovación del personal, porque es un trabajo intenso en la finca”. Esto en referencia a la cantidad de kilos que se tienen que cargar por día y otras exigencias físicas.
Tenés fidelizado el que tiene trabajo todo el año, y también el grupo de temporada, el cosechador que lo hizo toda su vida se puede ir a otro rubro, la minería es una gran competencia.
Con esto, dijo, el perfil más buscado que fue difícil de cubrir durante esta temporada fue el de encargado de finca. Esta persona debe tener conocimientos técnicos y de todas las tareas que se dan dentro del viñedo, además de saber utilizar tractores o el riego y capacidad de liderazgo.
También hay otros trabajadores que han sido muy requeridos durante este año que fueron más difíciles de conseguir dentro de las bodegas. En este sentido, Bazán citó a personal con oficios, para las reparaciones de emergencia que se necesitan en la temporada, y los técnicos analistas de laboratorio.
Más planificación a principio de temporada
“Hasta hace algunos años la contratación de personal era a través de una llamada en el diario, una publicación, hoy este trabajo se hace en equipo con las bodegas y empresas tercerizadas meses antes”, contó Bazán.
Con esto se refirió a que los productores necesitan tener semanas o meses antes equipos para poder enfrentar la temporada con la mayor eficiencia posible. “A veces se empieza a planificar en noviembre, cuando se empieza a ver el brote de la planta, cuando se puede calcular la producción que habrá”, dijo.
Esto les permite no solo encontrar antes a los equipos, en especial los perfiles difíciles, sino que también le da la oportunidad a las fincas y bodegas de formar al personal. La referente dijo que en la actualidad trabajan especialmente en capacitar antes del inicio del trabajo. Esto tanto en las habilidades necesarias para las tareas como en requisitos de higiene y seguridad, que hoy es central.
Flexibilidad a partir de la planificación
Si bien bodegas y fincas se preparan con más anticipación, también saben que a la hora de iniciar el trabajo deben adaptarse a condiciones cada vez más complejas en lo climático. “Debemos trabajar como meteorólogos, porque cada temporada tiene condiciones distintas y a veces ni así es posible anticiparse”, explicó.
Tener equipos ya armados y capacitados, si bien parece contradictorio ante la posibilidad de que todo cambie, le da más herramientas al sector. Según dijo Bazán, los grupos pueden adaptarse más fácil a los cambios como por ejemplo tener que cosechar de urgencia por pronóstico de lluvia o demorar las tareas y luego tener que hacerlo más rápido si se ve impedido el ingreso.
Oportunidad en el enoturismo
Florencia Bazán dijo que en el futuro se espera mayor tecnificación en el mercado vitivinícola, pero que no desaparecerá la mano de obra. En la actualidad la industria sigue siendo la que más trabajadores por hectárea tiene de todos los sectores agropecuarios: 73 por hectárea, mientras los cereales emplean 8, el trigo 6, el girasol 3 y la soja 2.
Además, dijo que a pesar de las crisis que enfrenta, está creando en San Juan más espacio para nuevos empleos, en especial el enoturismo. Según adelantó, está creciendo la oferta en la provincia y se espera que haya más oportunidades. Este tipo de servicios requieren de perfiles como sommeliers, guías turísticos con conocimientos históricos y mozos especializados, entre otros.