En una de sus últimas apariciones públicas, ya sabiendo que estaba en una fase terminal de su enfermedad, manifestó su deseo de llegar a los 90 años. Sin embargo, la vida de José ‘Pepe’ Mujica se apagó ayer a los 89 años, justo a una semana de su cumpleaños el 20 de mayo.
El exguerrillero que se transformó en presidente de Uruguay y símbolo de la izquierda latinoamericana atravesaba un delicado cuadro de salud a raíz de un cáncer de esófago con metástasis hepática, que había sido diagnosticado en 2024.
“Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho, viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo”, escribió el presidente de Uruguay Yamandú Orsi, acompañado por una imagen de luto.
Mujica fue guerrillero del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, vivió más de una década en prisión bajo condiciones infrahumanas, se integró a la política democrática desde la amnistía de 1985 y alcanzó la Presidencia de Uruguay entre 2010 y 2015 como figura central del Frente Amplio. Pasó por San Juan por la XXXIX Cumbre del Mercosur en agosto de 2010 y se dio tiempo para recibir una delegación de la Escuela República Oriental del Uruguay.
Vivió en la clandestinidad desde 1969 y participó en la histórica fuga de 111 presos políticos en 1971. Fue detenido durante la dictadura y permaneció encarcelado hasta el regreso de la democracia. Pasó 14 años preso, muchos de ellos en aislamiento total, experiencia que marcó su vida y su mirada política.
En 1995 se convirtió en el primer tupamaro en llegar al Congreso uruguayo. Diez años más tarde, fue designado ministro de Ganadería en el gobierno de Tabaré Vázquez, y luego ganó la presidencia en 2009, derrotando a Luis Lacalle Pou.
Pepe Mujica vivió en su chacra del Rincón del Cerro, rechazó mudarse a la residencia presidencial y donaba la mayor parte de su salario. Fue llamado “el presidente más pobre del mundo” por medios internacionales y se transformó en un referente global del anticonsumo, la austeridad y la coherencia ideológica.
Su gobierno se destacó por la regulación del mercado de marihuana, el matrimonio igualitario, el acogimiento a refugiados sirios y su discurso de “sentido común progresista”. En 2020 renunció al Senado y se retiró de la política activa.
“Triunfar en la vida no es ganar, sino levantarse cada vez que uno cae”, había dejado como legado. Su figura, entre la rebeldía revolucionaria y la moderación institucional, quedará como una de las más emblemáticas del siglo XXI en América Latina.
> Relación con los K: “la vieja y el tuerto”
La instalación de la planta de celulosa de Botnia en Uruguay generó un conflicto bilateral que puso a prueba la relación entre los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y el de Pepe Mujica. Durante ese conflicto, Pepe se refirió al matrimonio presidencial como “la vieja terca y el tuerto”
Un micrófono abierto captó comentarios críticos de Mujica hacia la entonces presidenta argentina, generando una fuerte polémica y evidenciando las diferencias personales. Concretamente Mujica dijo: “la vieja es más terca que el tuerto”. A pesar de los desencuentros, Mujica y Cristina mantuvieron un diálogo constante, reconociendo la importancia de la relación bilateral y la necesidad de cooperación regional. CFK lo visitó recientemente en su chacra.
>Una caravana de despedida
Como parte del sepelio de José Mujica se realizará una caravana por puntos emblemáticos en Montevideo, algo similar a lo que sucedió en ocasión del funeral de Estado del expresidente Tabaré Vázquez.

