El riesgo país argentino volvió a superar este viernes los 760 puntos básicos y profundizó el fuerte deterioro que mostró durante octubre. El indicador elaborado por JP Morgan se ubicaba en 762 unidades, 21 puntos por encima del cierre anterior, en una jornada marcada nuevamente por la caída de los activos argentinos y un escenario de mayor cautela entre los inversores.
El movimiento confirma un cambio significativo respecto de los niveles que había alcanzado meses atrás. Solo durante octubre, el riesgo país acumula un incremento de 25,5%, mientras que desde comienzos de 2026 la suba alcanza el 35,5%. A mediados de julio había llegado a tocar los 402 puntos, uno de los registros más bajos de la gestión de Javier Milei, pero desde entonces volvió a escalar con fuerza.
El riesgo país volvió a quedar cerca del máximo del año
La escalada de este viernes dejó al indicador nuevamente muy cerca del máximo de 2026. El lunes posterior al balotaje presidencial en Brasil había alcanzado los 765 puntos básicos, en medio de una fuerte reacción negativa de los mercados de la región tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva.
Aunque durante las ruedas siguientes hubo una recuperación parcial de los bonos argentinos, el riesgo país nunca logró alejarse demasiado de la zona de los 750 puntos. El dato resulta especialmente relevante porque mide la diferencia de rendimiento que exigen los inversores para comprar deuda argentina frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos: cuanto más elevado es, más caro resulta potencialmente para el país volver a financiarse en los mercados internacionales.
El balance mensual muestra con claridad el deterioro. Según datos de mercado recopilados por La Nación, octubre acumuló una suba cercana a 140 puntos básicos, la más importante del año, y el indicador terminó muy por encima de los 607 puntos con los que había cerrado septiembre.
Bonos y acciones también sintieron la presión
La suba del riesgo país estuvo acompañada por una nueva jornada negativa para los activos argentinos. Los bonos soberanos en dólares volvieron a registrar retrocesos, mientras que las acciones de empresas locales que cotizan en Wall Street llegaron a caer alrededor de 7% durante la rueda.
Entre los ADR argentinos con mayores bajas aparecían Transportadora de Gas del Sur, Edenor y Pampa Energía. En Buenos Aires, el índice S&P Merval también operaba en terreno negativo, con una caída cercana al 2% en pesos y de alrededor del 2,9% medida en dólares.
El comportamiento de los mercados argentinos durante octubre estuvo condicionado por una combinación de factores externos e internos. Analistas mencionaron la volatilidad internacional, las tasas de interés globales, la evolución de Brasil después de las elecciones y, a nivel local, las dudas sobre la actividad económica y el escenario financiero de cara a 2027.
El FMI volvió a poner el foco sobre el indicador
La evolución del riesgo país también fue mencionada esta semana por el Fondo Monetario Internacional. La portavoz del organismo, Julie Kozack, sostuvo que Argentina necesita continuar fortaleciendo su posición financiera y remarcó la importancia de avanzar en la acumulación de reservas internacionales.
Desde el FMI señalaron que sostener la implementación del programa económico, reforzar la posición externa y aumentar las reservas son factores centrales para conseguir una reducción del riesgo soberano. El planteo llegó cuando el indicador ya se encontraba nuevamente instalado alrededor de los 750 puntos.
La importancia de perforar ese nivel está directamente relacionada con el acceso al crédito. Un riesgo país elevado implica que los inversores exigen tasas mayores para prestar dinero a la Argentina y complica la posibilidad de que el Tesoro pueda regresar de manera sostenible a los mercados voluntarios de deuda.
Octubre terminó con una fuerte reversión
El recorrido del indicador durante 2026 tuvo marcadas oscilaciones. Después de tocar 402 puntos en julio, el riesgo país comenzó a recuperar terreno y aceleró su avance durante octubre. Al cierre de septiembre se encontraba alrededor de 607 unidades y, un mes después, volvió a instalarse por encima de 760.
La última semana fue particularmente volátil. El lunes alcanzó los 765 puntos tras las elecciones brasileñas, luego retrocedió parcialmente y este viernes volvió a ubicarse en 762 puntos básicos durante la rueda.
En ese escenario, el mercado cerró octubre con el foco nuevamente puesto sobre los bonos soberanos, la acumulación de reservas y las señales que pueda dar el Gobierno para intentar reducir una prima de riesgo que volvió a quedar cerca de sus niveles máximos del año.