Sumergir las frutas en un bowl con agua tibia y una cucharada de bicarbonato de sodio es el método más efectivo para limpiar la cera de las manzanas antes de consumirlas. Este procedimiento remueve la capa protectora artificial y retira la suciedad adherida a la piel.
Por qué las manzanas comerciales tienen cera en la piel
En la industria frutícola es habitual aplicar una fina capa de cera vegetal de grado alimentario sobre la piel de la manzana tras lavarla. Esta cubierta cumple dos funciones principales: evita la pérdida de humedad durante el transporte y le otorga un brillo reluciente muy atractivo en las góndolas.
Aunque la cera aprobada para consumo no es perjudicial, su textura pegajosa suele atrapar partículas de polvo y restos de productos del cultivo. Por esa razón, resulta conveniente retirar esa película protectora para disfrutar de una fruta limpia, crocante y saludable.