Eulalia Marzetti, madre del entrenador de la Selección argentina, Lionel Scaloni, murió a los 74 años en Pujato, el pueblo santafesino cercano a Rosario donde nació y vivió toda su vida. Según los medios, falleció en la casa que compartía con su esposo, Ángel, en su histórica residencia, a la que se describe como el refugio del técnico campeón del mundo. La AFA, encabezada por Claudio Tapia, envió sus condolencias. Hasta ahora no se informó oficialmente la causa, aunque se sabe que atravesaba una larga enfermedad.
“Lali”, una vecina de siempre
En su entorno la llamaban “Lali”. Descendiente de inmigrantes italianos, construyó su vida en Pujato, una localidad pequeña donde todos se conocen y donde ella era una figura conocida y respetada. Durante años ocupó el cargo de jueza de paz de la Municipalidad, un puesto de fuerte contacto cotidiano con los vecinos, que la mantuvo ligada a la vida institucional del pueblo.
Pese a la fama internacional de su hijo, mantuvo siempre un perfil bajo. Nunca buscó la exposición mediática y eligió seguir en el mismo lugar, con la misma rutina.
Una familia con raíces en el pueblo
Eulalia estaba casada con Ángel Omar Scaloni, “Chiche”, con quien formó su hogar en Pujato. Juntos criaron a tres hijos: Mauro, Lionel y Corina. Chiche fue además un apoyo fundamental en los comienzos deportivos de Lionel, a quien acompañó incluso como representante.
Corina, la menor de los hermanos, tiene un conocido emprendimiento gastronómico en Funes, también en la zona de Rosario. La familia mantuvo así sus vínculos con la región, aun después de que Lionel hiciera carrera en el exterior y se instalara a vivir en Mallorca, España.
Desde esa casa de Pujato, Eulalia disfrutaba cada regreso del “Gringo”, como le dicen a Scaloni, cuando el calendario de la Selección le daba un respiro. El pueblo fue siempre el lugar al que volvía el entrenador, lejos de la presión del fútbol.
Una enfermedad que marcó los últimos años
Los últimos años de Marzetti estuvieron atravesados por su salud, y el entrenador lo reflejó públicamente más de una vez. En 2021 sufrió un ACV pocos días antes de la Copa América de Brasil, que Argentina terminó ganando. Fue el primer título de Scaloni al frente de la Selección y, tras la consagración, se lo dedicó a su mamá.
Meses después, en octubre de 2021, tras el triunfo ante Perú por las Eliminatorias, Scaloni se mostró muy afectado en conferencia de prensa y reconoció que no estaba en condiciones de pensar en el Mundial, en referencia al delicado cuadro de su madre. Según trascendió, la situación llegó a hacerlo replantearse su continuidad en la Selección.
La muerte de Eulalia conmueve a Pujato y al fútbol argentino, y generó una ola de mensajes de apoyo al entrenador. Los hinchas recuerdan la devoción constante de Scaloni hacia sus padres en cada celebración.