Si hay una palabra que identifica instantáneamente a un argentino en cualquier rincón del planeta es la muletilla "che". La usamos para llamar la atención de alguien, para enfatizar una idea o como saludo cotidiano. A pesar de su uso masivo en todo el territorio nacional y en el país vecino de Uruguay, el origen etimológico de esta pequeña palabra sigue siendo motivo de debate entre historiadores y lingüistas.
Las tres teorías más fuertes sobre la cuna del "Che"
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La hipótesis Mapuche o Tehuelche: según esta corriente, proviene del término che en idioma mapudungun, que significa literalmente "hombre" o "persona" (presente en palabras como puelche o mapuche). Los gauchos habrían adoptado el vocablo del contacto con los pueblos originarios.
La teoría Valenciana: en la Comunidad Valenciana (España) se utiliza históricamente la interjección ¡ché! para llamar a alguien o denotar sorpresa. La masiva inmigración española de finales del siglo XIX pudo haber arraigado su uso en la región del Río de la Plata.
El origen Guaraní: en lengua guaraní, ché funciona como el pronombre posesivo "mi" (como en "chera'y", mi hijo). Se utilizaba como trato afectivo antes de un nombre propio.
Independientemente de cuál sea su raíz definitiva, el "che" se transformó en la marca de identidad lingüística por excelencia del habla rioplatense.