Iba a ser un paseo matutino más. Pero la mujer ni siquiera llegó a salir a la calle. Antes de que pudiera atravesar la segunda puerta del edificio en el que vive, en el centro de Toronto, Canadá, un pitbull atacó a uno de sus tres pequeños perros. El dueño del agresor trató de separarlo a los tirones y patadas, pero no llegó a tiempo.

