La carretera estaba muy transitada el martes a las 15 en la República de Ingusetia, en el extremo sudoeste de Rusia. Como suele ocurrir en estos casos, algunos automovilistas empezaron a impacientarse demasiado rápido.

 

 

El primero en pasar al carril contrario para acelerar y adelantarse a muchos autos al mismo tiempo fue un Sedán blanco. A un segundo de chocar contra un camión que venía de frente, logró volver a su carril.

 

Mucho más irresponsable fue el conductor de un auto negro, que decidió seguir al blanco. En su desesperada maniobra para evitar la colisión perdió el control y terminó chocando.

 

Increíblemente, a pesar de la espectacularidad del accidente, el hombre, que viajaba solo, sobrevivió. De todos modos, fue trasladado a un hospital, donde se encuentra internado en un estado muy delicado.