La sala de espera de un hospital de la provincia china de Cantón fue testigo de un desagradable e inopinado episodio. Un chico de 9 años esperaba a su madre jugando con su teléfono. Cuando su progenitora le pidió que dejara de hacerlo, esta recibió una respuesta insólita.

 

En el video se ve cómo tanto madre como abuela están en 'shock' y no dan crédito a lo que ven sus ojos.

 

El niño continuó durante un tiempo golpeando a su progenitora. La abuela intentó proteger a su hija, pero al joven parecía importarle poco.