Tenía apenas cinco años cuando vio a un bailarín de folclore y le dijo a sus padres que él quería hacer eso. Y fue curioso, porque salvo un bombo que una abuela le regaló por aquellos años, y que hasta tocó "de colado" en aquella peña donde quedó flechado por las zambas y los zapateos, no había lazos directos con el folclore en la familia. Pero parece que para el pequeñito fue toda una revelación. De hecho, cuando la otra abuela lo llevó a ver una clase en una academia del barrio Los Tamarindos, ratificó su deseo: "Yo quiero bailar como él", señaló. Con un magnífico gato que le valió ser el "Gauchito" en su primer festival provincial (a los dos meses de empezar a estudiar) y un título en Camin Cosquín algunos años después, Nicolás Paez empezó una carrera en la que transitó profesores y academias varios (la de Amancio Moreno, entre ellas) y que lo llevó por distintos escenarios locales y nacionales (Laborde y las peñas coscoínas, por ejemplo). Carrera que ahora sumará otro "inolvidable": A sus 18 años, este muchacho egresado del Colegio del Prado, logró pasar una larga audición en Santa Fe y se convirtió en el bailarín argentino que (junto a su colega y amiga santafesina Ornella Simonetto, de 16 años) representará al país en el próximo Festival internacional de Puebla, donde llevarán las danzas folclóricas nacionales, acompañados por la directora del Ballet Yapeyú.

