En la etapa final de Gran Hermano, la producción metió nada más y nada menos que a Luciana Salazar para crear un ambiente sensual dentro de la casa y ratonear a los chicos que, para sorpresa de los espectadores, no se enchufaron en el erotismo que destiló la rubia. Con el cuestionario hot que realizó Luli a los finalistas que no pudieron entrar en calor, el debate del martes pasado se ubicó en el tercer lugar del podio de los más vistos y consiguió 18.4 puntos para Telefe, detrás de los tanques de Canal 13 -Los únicos (23.7) y Herederos de una venganza (18.7)-.