El concierto comentado
Por Fray Luis Lenzi O.P. 
 
(Orquesta Sinfónica de la UNSJ dirigida por Emanuel Siffert. Solistas: Juan Varela Graffigna, Víctor Vesselin Yanakiev y María Milagros García Nacif, ganadores del Concurso Maestro Vicente Costanza) 
 
El viernes pasado pude titular mi comentario como Prometedor inicio de temporada. Y el viernes pasado asistimos a tres "inicios" de solista con orquesta. Para Juan Varela y Victor Yanakiev el crecimiento -siendo tan jóvenes- dependerá de su cerebro (y corazón) y de sus dedos, pero el instrumento seguirá estando ahí. En el caso de Milagros García Nacif su instrumento es ella misma, cerebro, corazón, cuerdas vocales y pulmones. W. Mozart (1756-1791) creció junto a su padre en la corte de un "Príncipe Arzobispo", la música eclesiástica le era archiconocida y en sus viajes por Italia se ampliaron sus horizontes. Desde Milán escribe a su padre: "Estoy por escribir un motete para el Primo Uomo, el castrato Venancio Rauzzini". Evidentemente esa repulsiva costumbre tenía una única ventaja; la voz aguda poseía una caja torácica desarrollada en un cuerpo de hombre y sonaría mucho más fuerte. Por eso la bella voz de Milagros -además con perfecta dicción- irá creciendo con su cuerpo; aunque a sus 19 años tiene sólo uno menos que Constanze, la esposa de Mozart al casarse.

 

El texto del Exsultate (KV 165) es anónimo y como un mini-concierto, Introducción orquestal, Recitativo: "Exulten... almas beatas" que es el Allegro, "Brille el día amistoso..." que es el Andante, interludio orquestal, "Tú, corona de las Vírgenes" y abrupto cambio al "Presto vivace" que es el conocidísimo "Allelluia". El papá de Victor es chelista, el papá de Wolfgang era violinista; Wolfgang tocaba violín pero "su" instrumento preferido era el piano. El clavicordio pequeño y delicado permite un "canto" expresivo; el clavecín más robusto se hizo el centro de la música de cámara pues su sonido fusionaba bien con el resto. Pero el pianoforte se destaca de todos los otros. Si escuchamos las sonatas (KV 6-31) para violín y clavecín reemplazando el teclado por un piano, se nota la diferencia: parece que el violín toca solo y que el piano sigue su propio camino. Mozart compuso sonatas y tríos y cuartetos y quintetos con piano y varios instrumentos, pero siempre estaba allí ¡el piano! Los conciertos para piano son la coronación de su obra sinfónica. A diferencia de sus sinfonías compuestas -salvo las tres últimas- por encargo o necesidad, en los conciertos amalgamaba lo concertante con lo sinfónico y los tocaba él mismo. Pero si en un trío estaba el "peligro" de que el piano, si no era tocado muy suave, eclipsara al violín o al oboe, en el concierto el "otro" era toda la orquesta! Mozart no inventó el concierto para piano, los había antes y ciertamente los ha habido y habrá después pero (cito a Alfred -¡no Albert!- Einstein): "Respecto a la amalgamación de lo concertante con lo sinfónico no se logra ningún progreso posterior simplemente porque lo perfecto es perfecto"! En 1782 organiza una serie de serenatas en Viena y concibe tres conciertos (KV 413, 414 y 415) y escribe a su padre: "Son un feliz medio entre lo que es muy fácil y muy difícil, son brillantes, agradables y naturales, no solo agradarán a los conocedores sino que los menos formados los gozarán sin saber por qué". Estaba buscando crear un nuevo público, no simplemente conformar al de siempre. Como en todos sus 27 conciertos éste KV 414 en La Mayor, consta de tres movimientos, Allegro, Andante , suave, muy cantabile y Allegretto que comienza con cuerdas saltarinas. Así como había compuesto 12 variaciones en 1780 sobre el "A vous dirai-je Maman" KV 265 que era un canción infantil, aquí podemos reconocer la melodía que inspiró a nuestro "Aserrín, aserrán, los maderos de San Juan". ¿Algún descerebrado dijo que la música clásica no es divertida? Y ante tantos aplausos, Victor nos regaló un hermoso Preludio de quien fuera discípulo de Rímsky-Korsakov Anatoly Lyadov (1855-1914), César Franck (1822-1890). En 1853 es contratado como organista de La Madeleine. Su amplio conocimiento y la originalidad y seriedad sumada a su temperamento agradable lo llenan de discípulos. En 1885 escribe un concierto para piano distinto a los habituales, de hecho se llama "Variaciones sinfónicas".

 

Con dos temas que se alternan, se transforman y finalmente se unen son 3 movimientos en uno. Inicio orquestal al Poco Allegro y respuesta del piano con el primer tema que irá variando poco. Pasando al Allegreto el tema es recogido por los chelos (de haberlo tocado Víctor, le habría pasado el tema a su papá Vesselin y a sus compañeritos). En la transición al Allegro Troppo final los tríos del piano cambian totalmente el ambiente, el pianista efectúa lo que se llama en francés "Plaqué" o sea la ejecución de acordes cuyas notas se tocan simultáneamente evitando sucesión. No es fácil pero el toque cristalino y preciso de Juan lo hacía sonar "fácil". El "Pater Seraficus" como llamaban a C. Frank sus alumnos, ¡estará feliz! Jules Massenet (1842-1912) ganador del Grand Prix de Roma en 1863 es sobre todo compositor operístico y en 1880 musicalizó un texto de Charles Grandmougin (1850-1930) titulado "La Vierge sobre la vida de la Virgen en cuatro escenas: Anunciación-Bodas de Caná-Viernes Santo y Asunción. La obra es para orquesta y coro, pero años antes había escrito "La dormition de la Vierge", que es un trozo para las cuerdas solas. Una Canción de Cuna o Berceuse pretende que el bebé se duerma para que también sus padres puedan hacerlo, pero la Dormición de la Virgen es lo que antecede a la Asunción; es el paso de la vida terrena a la celeste. Es un trozo corto ya que Massenet lo agregó como preludio a la cuarta parte. Cito una frase de Kurt Pahlen ya que me parece sumamente apropiada: "El estilo de Massenet se caracteriza por su seductora combinación de romanticismo, verismo, psicología moderna, melodías tiernas, armonías atrevidas, técnica orquestal brillante". ¿Alguna duda?