Llevar el mismo nombre que su padre y su abuelo no es solo tradición familiar. Para Jorge Recabarren -el de 21 años- refleja un destino que comenzó a gestarse entre guitarreadas. Nieto del "Aparcero" Jorge Darío Bence e hijo de Jorge Pascual Recabarren, el joven sanjuanino heredó la vocación artística, que ya despunta en los escenarios.
Aunque durante la adolescencia se mantuvo al margen del oficio, el llamado fue más fuerte y hace poco menos de un año decidió abrazar profesionalmente este arte que ha atravesado a su familia toda, casi como la sangre que corre por las venas de los Recabarren.
Con camino propio
A diferencia de lo que muchos podrían suponer, Jorge no buscó el cobijo de su padre para dar sus primeros pasos. Su estreno como animador ocurrió el 5 de octubre de 2025, en una peña en el Médano de Oro. Lo hizo solo, sin la presencia de sus referentes directos, marcando un territorio propio desde el inicio.
"Mi viejo siempre quiso que yo arrancara con él, compartiendo escenario. Pero yo le dije que no, que quería arrancar solo para soltarme un poco y hacer mi propio camino", confesó el joven animador a DIARIO DE CUYO.
Esa búsqueda de autonomía no significa distancia para la tercera generación de los Recabarren. Gran admirador del trabajo de su padre y de su abuelo, ambos en franca actividad, el joven al que buscaban para recitados en la escuela y que fue tomando forma en reuniones familiares, es consciente y agradecido de su raíz. "Desde muy chico he mamado todo lo que hace mi abuelo, lo que hace mi viejo, mi familia en general, porque también están mis tíos y mi primo... Todavía seguimos aprendiendo, observándolos, son mi ejemplo a seguir", aseguró quien subrayó que no hay “escuela formal” para aprender este arte; "Viene con uno" declaró con cierto orgullo.
Desde muy chico he mamado todo lo que hace mi abuelo, lo que hace mi viejo, mi familia en general, porque también están mis tíos y mi primo... Todavía seguimos aprendiendo, observándolos, son mi ejemplo a seguir Desde muy chico he mamado todo lo que hace mi abuelo, lo que hace mi viejo, mi familia en general, porque también están mis tíos y mi primo... Todavía seguimos aprendiendo, observándolos, son mi ejemplo a seguir
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Jorge Recabarren, así se presenta el hijo de Jorge Pascual y nieto del Aparcero Jorge Darío Bence
Un puente generacional
A pesar de la profunda admiración por la "biblioteca mental" de su abuelo —quien a los 95 años mantiene una lucidez asombrosa sobre la historia del folclore—, el menor de los Recabarren entiende que para él, el oficio debe adaptarse a los tiempos que corren. Por eso, su sello personal reside, tal vez, en la comunicación digital y en el uso de las redes sociales como una herramienta para acercar las tradiciones a los más jóvenes.
Jorge es, quizás sin pretenderlo, como un puente generacional. Su objetivo es claro: elevar el folclore cuyano y llevarlo al ámbito nacional, utilizando las plataformas de las que actualmente dispone. "Hay muchas cosas que han cambiado. Hoy la tecnología y el streaming quizás es lo que me caracterizan más que a ellos", explicó.
Disciplina y estudio
Más allá del apellido y del “don”, Jorge sabe que la solvencia sobre las tablas requiere preparación. No basta con heredar el carisma, es necesario conocer a fondo el universo tradicionalista, a sus pioneros y a sus cultores.
"Es muy importante a la hora de subir al escenario el estudio, conocer a los artistas, su repertorio, el nacimiento de nuestro folclore… Hay que saber lo importantes que fueron ellos para que esto crezca", expresó. “No es nomás subir a un escenario y ponerse a hablar. Hay toda una formación atrás, hay tiempo y estudio”, señaló con seriedad.
No es nomás subir a un escenario y ponerse a hablar. Hay toda una formación atrás, hay tiempo y estudio No es nomás subir a un escenario y ponerse a hablar. Hay toda una formación atrás, hay tiempo y estudio
Ese compromiso lo ha llevado no solo por distintos escenarios, en este camino que todavía no cumple el año; sino también a grabar recientemente su primer prólogo de cueca junto al grupo Bandoleros, de Pocito. Se trata de un trabajo que pronto llegará a las plataformas digitales y que marca su ingreso formal al registro fonográfico del folclore regional.
Pasión sin presiones
A pesar de la magnitud del legado familiar, Jorge asegura que nunca hubo presión alguna para continuarlo. Por el contrario, marcó que se siempre le dieron libertad para elegir y que él se fue metiendo solo en este mundo, impulsado por el gusto personal y por el afecto del público.
"El sentir de la gente te da ganas de volver a pisar el escenario, el cariño que te hacen sentir”, explicó Jorge Pascual, que sí habla de aliento y de orgullo familiar.
"Y sí, ellos más que contentos de que yo esté siguiendo el paso, más también por el nombre y ser la tercera generación", contó. “Por ahí con mi padre tenemos esas charlas más de consejos, cosas que yo por ahí no me doy cuenta y él sí las ve", dijo. “Y mi abuelo, contento… Bueno, estuve con él en la Cabalgata a la Difunta Correa, en el festival, compartiendo la cena del día sábado y toda la gente venía y saludaba; y él muy contento de que yo esté siguiendo los pasos, de lo que voy haciendo… Y también, siempre aconsejándome y tratando de llevarme hacia un buen camino", sumó respecto al vínculo con "El Aparcero mayor de Cuyo".
Hoy, Jorge reparte sus horas entre su barbería —oficio que inició a los 16 años— y los escenarios. Entre peines y micrófonos, la tercera generación de los “Jorge Pascual Recabarren” va trazando un recorrido que busca ser tan profundo como el de sus mayores, y con pulso renovado. “Vamos queriendo llevar esa misma huella”, sonrió.
La anécdota familiar
Artísticamente, los tres se hacen llamar de forma distinta: Jorge Recabarren, el nieto; Jorge Pascual Recabarren, el padre; y Jorge Darío Bence, "El Aparcero" (su nombre artístico), el abuelo; pero los tres llevan el mismo nombre en sus documentos: Jorge Pascual Recabarren. Eso ha generado confusión en más de una oportunidad y de hecho, hay una anécdota familiar que bien pinta la situación y que cuentan a menudo.
Durante el bautismo de Jorge Pascual Recabarren 3ro, a quienes oficiaban se les hizo un lío a la hora de dar y anotar los nombres, ya que -además- el padrino es el abuelo. El momento terminó en risas a raíz de esta otra tradición que hilvana a los Recabarren, y que, según parece, la sangre nueva no tiene intenciones de cortar.