La evidencia de los restos de la nave indica que el avión se destruyó por el impacto con el agua, cayendo de frente."No fue destruido mientras estaba en el aire, parece haber impactado la superficie del agua en la dirección del vuelo y con una fuerte aceleración vertical", dijo Alain Bouillard, quien encabeza la investigación en representación BEA. "El examen de las piezas recuperadas hace pensar que el avión de Air France llegó a rozar el agua y luego sufrió una "fuerte aceleración vertical" para evitar caer al océano Atlántico, precisó. Esto se ha podido constatar en algunos de los 640 elementos recuperados del avión como, por ejemplo, en donde se guarda la comida para los pasajeros, ya que, según explicó Bouillard, todas las bandejas estaban en el fondo del mueble.

