El presidente Barack Obama, debe enfrentarse hoy a un discurso clave para la definición de la reforma del sistema de salud de Estados Unidos. En el Congreso, el mandatario debe recobrar la atención pública, explicando en detalles los contenidos de la nueva ley. Sin embargo, ayer debió pasar una prueba de fuego, en el inicio del curso escolar, cuya alocución generó polémica antes de ser anunciado. Fue en el Colegio Secundario Wakefield, en Arlington, Virginia, donde el criticado mensaje de Obama fue transmitido en vivo por el sitio web de la Casa Blanca. En la ocasión, el presidente afroamericano pidió a los estudiantes que "asuman sus responsabilidades" y acudan a sus clases, "atiendan a sus profesores, escuchen a sus padres, abuelos y otros adultos y trabajen duro para lograr el éxito". "Si no lo hacen, si abandonan la escuela, no sólo se abandonaran a ustedes mismos, abandonaran a su país", recalcó. Este discurso, desde que fue anunciado la semana pasada, había recibido numerosas críticas como las de grupos conservadores, que consideraban al mensaje como un "adoctrinamiento" político. Se sumaron las asociaciones de padres que se manifestaron en contra de la transmisión del discurso. Incluso en las escuelas y algunos centros educativos optaron por no mostrarlo a sus alumnos o pedir el permiso paterno para que los niños escucharan el discurso. Mientras que en la escuela Wakefield, un grupo de manifestantes se concentró en sus puertas a la espera de la llegada del presidente estadounidense.

