El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de sus declaraciones en la recta final de la campaña y calificó las elecciones legislativas de medio término, previstas para este martes 3 de noviembre, como las "más importantes" de la historia del país. Durante su último acto proselitista, lanzó fuertes acusaciones contra la oposición demócrata y advirtió que algunos de sus candidatos representan un peligro para Estados Unidos.
"Este es el último día antes de las elecciones de mitad de mandato, las más importantes, creo, de nuestra vida", afirmó el mandatario durante un discurso frente al estanque del Monumento a Abraham Lincoln, en Washington.
En ese escenario, Trump apuntó directamente contra sus adversarios políticos y aseguró que el Partido Demócrata presentó a los candidatos "más radicales y peligrosos en la historia de Estados Unidos". Incluso llegó a vincular a algunos de ellos con el yihadismo y los Hermanos Musulmanes.
Entre sus principales cuestionamientos volvió a mencionar a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Michigan, a quien ya había señalado durante la campaña. Si obtiene una banca, El-Sayed podría convertirse en el primer senador musulmán de la historia estadounidense.
El acto marcó el cierre de una intensa recorrida electoral del presidente, que encabezó 25 encuentros en distintos estados durante la campaña. Entre ellos visitó territorios tradicionalmente republicanos, como Texas, Iowa y Kansas, donde los sondeos anticipaban una disputa más ajustada con los demócratas.
Qué se juega Trump en las elecciones legislativas
Los comicios de este martes representan una prueba política para la administración republicana, ya que está en juego el control de las dos cámaras del Congreso. Los estadounidenses elegirán 35 integrantes del Senado y la totalidad de los 435 representantes de la Cámara Baja. También se definirán 36 gobernaciones estatales y distintos cargos locales.
Los pronósticos electorales anticipan un escenario complicado para el oficialismo. Según el modelo de Decision Desk HQ, los demócratas cuentan con un 84% de probabilidades de recuperar el control de la Cámara de Representantes, mientras que sus posibilidades de obtener la mayoría en el Senado se ubican en el 65%.
Una derrota republicana en ambas cámaras limitaría el margen de maniobra de Trump durante la segunda parte de su mandato. La oposición ya anticipó que buscará impulsar investigaciones sobre el presidente, su Gobierno y su entorno familiar, además de bloquear nombramientos y discutir la financiación de la guerra en Irán.
Dentro del Partido Demócrata también existen sectores que pretenden avanzar sobre la política migratoria del Ejecutivo, particularmente sobre el funcionamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Por su parte, los republicanos buscan conservar al menos una de las dos cámaras para mantener capacidad de negociación sobre el presupuesto y evitar que la oposición avance con mayorías parlamentarias propias.
El resultado de las elecciones será determinante para el escenario político estadounidense y para la capacidad de Trump de sostener su agenda legislativa durante los próximos dos años de gestión.